Se quema Madrid, se hiela el infierno con un partidazo blanco

Sergio Ramos, autor de los dos primeros goles que encarrilaron el pase a la final

El Real Madrid consiguió una de las mejores victorias de su historia ante el Bayern de Múnich, al que goleó en su propio estadio (0-4) gracias a una excepcional primera mitad que resolvieron los goles de Sergio Ramos, con dos testarazos inapelables, y Cristiano Ronaldo.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

BAYERN MÚNICH: Neuer, Lahm, Boateng, Dante, Alaba, Schweinsteiger, Kroos, Müller (Pizarro, min.72), Ribéry (Gotze, min.72), Mandzukic (Javi Martínez, min.46) y Robben.

 

REAL MADRID: Casillas, Carvajal, Pepe, Sergio Ramos (Varane, min.75), Coentrao, Xabi Alonso, Modric, Di María (Casemiro, min.84); Bale, Benzema (Isco, min.80) y Cristiano Ronaldo.

 

GOLES

   0 - 1, min.16, Sergio Ramos.

   0 - 2, min.20, Sergio Ramos.

   0 - 3, min.34, Cristiano Ronaldo.

   0 - 4, min.89, Cristiano Ronaldo.

 

ÁRBITRO: Pedro Proença (POR). Amonestó a Dante (min.18) en el Bayern y a Alonso (min.38) en el Real Madrid.

 

ESTADIO: Allianz Arena.

El triunfo en Alemania, el tercero en toda la historia, no solamente constata el estilo de Ancelotti, quién supera a Mourinho en su primer curso, sino que permite a los blancos alcanzar la final de la Copa de Europa 12 años después de su conquista en Glasgow. La volea de Zidane busca sustituto y ya lo tiene más cerca que nunca.

 

Y eso que el camino hacia Lisboa no resultaba nada fácil para los merengues, que acudían al Allianz con una pírrica ventaja gracias al gol de Benzema. Eso no le importó al cuadro de Ancelotti, aseado en el inicio, pero --sobre todo-- una máquina infinita de acierto cuando el balón nacía parado. Lo que la historia había negado al fútbol español, servía al Madrid para finiquitar al 'todopoderoso' Bayern.

 

Seguramente el equipo más promocionado de la última época, construido para reinar en Europa sobre la base que dejó Heynckes --triple campeón hace unos meses-- y bajo la batuta del mejor arquitecto: Pep Guardiola, quién no ha podido bordar su idea en la máxima competición continental. De hecho, la pobre versión del Bayern en la vuelta echará más leña al fuego en el gigante germano.

 

Las veladas críticas desde el despacho de arriba no hacen sino torpedear el trabajo del equipo de Guardiola, que no interpretó bien la revancha de Múnich. Ni se quemaron los árboles, ni Múnich resultó un infierno para el Madrid, que rápido endulzó el pase con dos goles en cuatro minutos. El culpable: Sergio Ramos.

 

El de Camas, que no tiene la 'Champions' en su palmarés, culminó un córner botado por Modric y la empujó con violencia al fondo de las mallas. El 0-1 era un escenario inimaginable para el Madrid, que inclusó inclinó pendiente pocos segundos después. En esta ocasión, Di María fue quién sacó la falta.

 

Los centímetros de Ramos dieron la vuelta a la historia --acostumbrada a los remates de las torres alemanas-- e incluso a su carácter rudo, insistente, tozudo en los metros finales. La llegada de Pep Guardiola les ha hecho ganar muchas cosas (entre ellas una Bundesliga a falta de siete jornadas) pero parece haberles desprendido de su carácter más germánico.

 

El discurso futbolístico, en todo caso, no tuvo correspondencia con Pep, avalado nuevamente por la posesión (65%). El 0-2 a los 20 minutos derrumbó los planes de un Bayern que respiraba --literalmente-- cuando Kroos se hacía dueño del balón en la sala de máquinas, aunque siempre estuviese a la sombra de Modric. Schweinsteiger, que provocó la tarjeta a Xabi Alonso, intentó hacer daño desde lejos, pero tampoco encontró el camino para hacer daño la meta de Casillas.

 

Ribery, desaparecido toda la eliminatoria, lanzó cruzado poco después, pero los muniqueses no dieron la sensación de poder reengancharse al partido y defender el título de campeón. Para colmo de los bávaros, y con la misma fórmula que les hirió en el Bernabéu, Cristiano Ronaldo marcó el tercero y cerró la historia.

 

RÉCORD DE CRISTIANO

 

El portugués, que batió el récord de goles en una edición (16), recogió una asistencia de Bale --tras una contra del séptimo de caballería que inició Benzema-- y no falló ante Neuer. El 0-3 supuso un bofetón sin anestesia para un Bayern desonocido, víctima de un castigo que --un año antes-- infligía sin piedad sobre el FC Barcelona.

 

La segunda parte no cambió el escenario aunque Alaba y Robben, con media hora por jugarse, lo intentaran desde fuera del área. Casillas, sin preocupación, vivió un partido más cómodo de lo que hubiera imaginado (no recibió un gol del Bayern en 180 minutos) y Cristiano abrochó la fiesta con un gol de falta cuando el tiempo llegaba a su fin.

 

El gol mató al Bayern, que no parecía la bestia negra de antaño, y el Real Madrid --con oficio y sacrificio-- acercó la 'Décima' a un solo paso, el que deberá dar en Lisboa. La conquista número diez de los blancos en Europa está en el aire, lo que no está es la soberbia conquista de Múnich que quedará para la historia del fútbol del 'Viejo Continente'.

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