Se estrecha el cerco sobre los gemelos de la Tierra

Los astrónomos buscan entre miles de millones de estrellas planetas jóvenes como la Tierra dónde podría desarrollarse la vida. Una investigación de la Universidad de Cornell muestra dónde y cuándo es más probable encontrar esa clase de mundos.

 

El trabajo dirigido por Lisa Kaltenegger se publicará en enero en la revista Astrophysical Journal Letters. "La búsqueda de nuevos mundos habitables es una de las cosas más emocionantes que los seres humanos están haciendo hoy, y encontrar Tierras en estado infantil añadirá otra pieza fascinante al rompecabezas de cómo surgen esos 'tenues puntos azules', dice Kaltenegger, profesora asociada de Astronomía en la Facultad de Artes y Ciencias de Cornell.

 

Los investigadores encontraron que los mundos pequeños que se encuentran en la Zona Habitable - la zona orbital donde puede haber agua líquida en la superficie de un planeta y donde las señales de vida en la atmósfera se pueden detectar con telescopios - orbitan más lejos de estrellas jóvenes de lo que se pensaba.

 

"Este aumento en la distancia de estrellas significa que esos planetas jóvenes deberían poder ser vistos desde el principio por la próxima generación de telescopios terrestres", dice Ramses Ramírez, coautor del estudio. "Son más fáciles de detectar cuando la zona habitable está más lejos, por lo que podemos atraparlos cuando su estrella es muy joven."

 

Por otra parte, dicen los investigadores, ya que el período de secuencia para las estrellas más frías es largo, de hasta 2.500  millones de años, es posible que la vida pudiera empezar en esos planetas durante las primeras etapas de su sol y luego podría pasar al subsuelo del planeta (o bajo el agua) a medida que la luminosidad de la estrella disminuye.

 

Para permitir a los investigadores encontrar fácilmente tierras bebé, el trabajo de Kaltenegger y Ramírez ofrece una estimación sobre dónde se pueden encontrar tierras jóvenes habitables. Como puntos de referencia, establecen la máxima pérdida de agua en planetas rocosos que se encuentran a distancias equivalentes a Venus, la Tierra y Marte de nuestro sol.

 

PUEDEN PERDER AGUA Y LUEGO RECUPERARLA

 

Ramírez y Kaltenegger encontraron que durante el período inicial de desarrollo de un sistema solar, los planetas que termina en la zona habitable más tarde, cuando la estrella es más antigua, en un principio puede perder el equivalente a varios cientos de océanos de agua o más si orbitan las estrellas más frías.

 

Sin embargo, aunque se desencadene un efecto invernadero desbocado - cuando un planeta absorbe más energía de la estrella de la que puede irradiar hacia el espacio, lo que resulta en una rápida evaporación del agua de la superficie - un planeta se haría habitable si recibiese agua de nuevo, después de teminar la etapa de fuga.

 

"Nuestro propio planeta ganó agua adicional después de una fase inicial de pérdida, debido a un fuerte bombardeo de asteroides ricos en agua,", dice Ramírez. "Los planetas a una distancia de estrellas frías correspondiente a la que están la Tierra o Venus del Sol podrían ser igualmente recargadas de agua".