Óscar Puente y Antonio Silván miran al frente por el futuro de Valladolid y León

Antonio Silván muestra a Óscar Puente la vista de León en el encuentro de este jueves. TRIBUNA
Ver album

El encuentro cordial entre ambos alcaldes en la mañana de este jueves dejó claro que la relación entre las dos ciudades va a ser más fluida y amistosa a partir de ahora.

La mañana comenzó para Óscar Puente como una más de trabajo, pero era evidente que no era así. Se trataba de una jornada que iba a dejar marcado su futuro político en el Ayuntamiento y, quizá, el de Valladolid. Y es que nunca se sabe. Él mismo reconocía el pasado martes la importancia de las relaciones institucionales con el resto de políticos, y este jueves el encuentro con su homólogo de León, Antonio Silván, se trataba de una oportunidad única.

 

Y la cosa no pudo salir mejor. "Aquí estamos, juntos para llegar lejos", escribía en sus redes sociales el alcalde de la capital leonesa apenas unas horas después del regreso en AVE de Puente, acompañando el texto de varias fotografías juntos. Entre ellas, los dos aparecían abrazándose en una.

 

"Quiero agradecer enormemente a Oscar Puente que haya venido a León. Hoy sabe que esta ya es su casa. Iniciamos un largo recorrido. Dos ciudades, tenemos un compromiso. Sumando se hace camino. León engancha, quien viene a León, vuelve, se convierte en leonés, porque es una cuidad de acogida, por lo que sé, que el Alcalde de Valladolid, volverá a León muchas veces". Sin duda, el encuentro había sido más que fructífero.

 

Eso sí, lo fue en cuanto a sensaciones más que en cuanto a diálogo para temas trascendentales para ambas ciudades. Días antes del encuentro se había rumoreado que sendos ediles tenían varios cabos sueltos de los que conversar como la autovía entre León y Valladolid, los aeropuertos o los soterramientos que esperan tanto Puente como Silván. Y a buen seguro charlaron de ello en sus momentos a solas, pero primero se trataba de acercar posturas.

 

Después de encontrarse a primera hora en el despacho de Silván y de una visita a la Basílica de San Isidoro, en la que el de León hizo de anfitrión para el vallisoletano, era el momento de ponerse ante los medios para dar explicaciones. La pregunta se antojaba obvia. ¿Y de qué han tratado? "Que nadie vuelva a intentar enfrentar a Valladolid y León, las puertas han quedado abiertas", explicó Puente.

 

Ninguno entró al trapo, ninguno quiso mojarse más de lo necesario, ninguno dijo una palabra de más. Se trataba de un día de consenso y alegría para ambas ciudades que quedaba reflejada en la cara de ambos alcaldes.

 

Tras un paseo por el centro de la ciudad, mientras las conversaciones seguían de manera distendida, la situación fue tomando la misma normalidad, si es que no la tenía ya, que ambos esperan para la relación entre Valladolid y León. Parecía increíble que ni León de la Riva ni Tomás Rodríguez Bolaños se hubieran molestado en sus respectivos momentos de alcaldía en buscar el apoyo del vecino leonés, algo que hoy día ya es una realidad. Valladolid y León, a poco más de 140 kilómetros de distancia, están hoy un poquito más cerca.

Noticias relacionadas