Óscar Puente ‘hereda’ los trajines de las cinco ecoterrazas abandonadas de Valladolid

Una de las cinco ecoterrazas que siguen 'abandonadas' en el centro de Valladolid. JUAN POSTIGO

La todavía concejal, Mercedes Cantalapiedra, tenía intención de haberlas retirado a principios de año, pero previsiblemente se cambiará de Gobierno sin que se hayan movido de lugar.

Las ecoterrazas, esos pequeños recintos de cristal y madera que parecen malditos en Valladolid. Y es que estas cinco ‘peceras’ repartidas por el centro de la ciudad –tres se encuentran en el Paseo de Recoletos, otra en el Paseo Zorrilla y una última en la calle Magallanes- continúan abandonadas a su suerte... y así seguirán, previsiblemente, por lo menos hasta que el Gobierno del nuevo alcalde, el socialista Óscar Puente, decida culminar la tarea que ha dejado a medio hacer el Partido Popular.

 

Hay que remontarse atrás, muy atrás, para conocer en condiciones la verdadera situación de estos espacios vinculados a negocios hosteleros y que se pueden utilizar tanto como terraza de interior durante el invierno, como para algunas actividades de hostelería, heladería o tienda degustación.

 

La cuestión es que estas cinco ecoterrazas se encuentran abandonadas a su suerte porque los cinco adjudicatarios que en su día se hicieron con sus servicios terminaron de ver mal negocio en ello –hablamos de 2013-, optando por romper el contrato con el Ayuntamiento de Valladolid. Ya hay presentados cuatro nuevos interesados que se harán con sus servicios previo pago al Consistorio de 5.000 euros mensuales por un periodo de cinco años, con la posibilidad de prorrogar dicho periodo otros cinco años más si les convence el negocio.

 

¿Y qué impide ahora mismo que estas cuatro ecoterrazas –al haber solo cuatro ofertas para cinco, habrá que desmontar y almacenar una- se muevan ya a los nuevos negocios que han presentado oferta? Pues que los trámites burocráticos llevan atascados meses y meses y la cosa no termina de tirar para adelante. La concejal de Comercio, Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Valladolid, Mercedes Cantalapiedra, aseguró en su día que la fecha marcada era principios de enero, con lo que sobra decir que las fechas están muy fuera de plazo.

 

Estas ecoterrazas pretendían ser un pequeño impulso para la economía, hostelería y gastronomía de la ciudad, pero al final han terminado por ser casi una maldición. Después de su instalación pronto se hizo patente que no eran tan rentables como podría parecer en primera instancia. Desde entonces, y tras unos meses de abandono de estos cinco pequeños rincones, el Ayuntamiento decidió darles una nueva oportunidad.

 

Y ha sido un sí, pero no. El concurso para que los nombrados cuatro interesados –aún se desconoce sus nuevas ubicaciones, más allá de que aquel que queda vacío se utilizará previsiblemente en el Laboratorio de las Artes- se llevaran los derechos de las ecoterrazas ya tuvo lugar hace unos meses. Desde entonces, poco que comunicar. El tiempo ha ido pasando, el Partido Popular no ha sido capaz de resolver la papeleta... y tras la sorpresa de las elecciones tendrá que ser el nuevo alcalde socialista, Óscar Puente, quien lidie con las ecoterrazas.