Óscar Puente denuncia que Samaniego arrendó dos naves al Ayuntamiento entre 2002 y 2007

El ex jefe de Mantenimiento del Ayuntamiento de Valladolid, a la derecha las dos naves alquiladas.

El alcalde de Valladolid dice que el arrendamiento de estas dos naves para el servicio de Limpieza se hizo por vía de urgencia y sin publicidad. El coste total fue de 300.000 euros.

El caso Samaniego ha vuelto a dar un giro de tuerca. Así al menos lo cree el alcalde de Valladolid, Oscar Puente, quien trasladará al juzgado que instruye esta investigación nuevos datos en torno a la presunta contratación irregular del Ayuntamiento de Valladolid con empresas vinculadas al que fue jefe de mantenimiento, Luis Alberto Samaniego.

 

En este caso, el alcalde de la ciudad ha desvelado que entre 2002 y 2007 el entonces jefe de mantenimiento alquiló al Ayuntamiento de Valladolid dos naves industriales, ubicadas en la calle Topacio, en concepto de alquiler al Servicio municipal de Limpieza con un importe global aproximado de 300.000 euros.

 

Cabe recordar que el hoy alcalde Óscar Puente ya denunció en 2014 la existencia de una presunta trama de corrupción montada en torno a la familia del ex funcionario municipal por importe superior a los 11 millones de euros. En esta ocasión, el alcalde pone el acento en que el proceso de alquiler de estas dos naves (nave 4 y nave 6 de la calle Topacio del polígono San Cristóbal) se hizo con “trámite de urgencia y sin publicidad”.

 

De hecho, Puente relata que los papeles que han aparecido, gracias a la investigación del concejal Pedro Herrero, delatan que al contrato de la nave 4 (en 2002) fueron invitadas cuatro empresas, “tres de la familia de Samaniego y una que ni si quiera concurrió al proceso”. Al final fue adjudicada a Transportes Vallisoletanos S.A., cuyo representante es Jesús Samaniego Lobón.

 

El contrato de arrendamiento de la nave 6 data de un año antes (2001). El objetivo era el de una nave para guardar y reparar los vehículos del Servicio Municipal de Limpieza. A Puente no le cuadra que se tramitara por vía de urgencia. En este caso, de la terna de empresas invitadas ninguna pertenecía a la familia Samaniego, sin embargo en el expediente aparece una cuarta añadida en bolígrafo (San Cristóbal de Arrendamientos), perteneciente al ex jefe de Mantenimiento, que a la postre  es la elegida.

 

La principal novedad, a juicio de Puente, de que el funcionamiento de la trama no dependía únicamente de las decisiones tomadas por el ex jefe de mantenimiento, es el hecho de que en las adjudicaciones de los alquileres de las naves no participaba directamente el propio Luis Alberto Samaniego. 

Noticias relacionadas