Óscar Puente, a las puertas del sueño de la Alcaldía

Óscar Puente había advertido que las encuestas no eran fiables en Valladolid. Así se lo había trasladado a los suyos, consciente de estar ante una oportunidad única.

Este abogado vallisoletano (15 de noviembre de 1968) asumió anoche sus posibilidades con naturalidad, consciente de encontrarse en un escenario único para un vuelco político histórico en la ciudad de Valladolid tras 20 años de mayorías absolutas del Partido Popular. Líder del PSOE vallisoletano, ha sido la fuerza de izquierdas más votada en la ciudad y la que tiene en su mano la llave de la gobernabilidad junto a Valladolid Toma la Palabra (4) y Sí se puede Valladolid (3).

 

A nadie se le oculta que las conversaciones entre los tres partidos se habían producido antes y durante la campaña. También anoche, después de conocerse los resultados. Pero el mayor triunfo de Óscar Puente no es poder tomar el bastón de mano de su ciudad y convertirse en el segundo alcalde socialista de la democracia después del histórico Rodríguez Bolaños. Para Puente, estas elecciones le han afianzado como referente del PSOE de Valladolid después de haber soportado un continuo clima de acoso por parte de una faccíón del partido, la liderada por Cecilio Vadillo, que no le pudo ganar en las primarias y que ahora debe rendirse a la evidencia.

 

No lo tendrá fácil incluso gobernando, pero estaba cantado que una mayoría de izquierdas le iba a quitar al Partido Popular la posibilidad de seguir en el gobierno de la ciudad. Por eso, Óscar Puente tenía claras sus cuentas desde el principio y sabía que si León de La Riva no llegaba a los 13 concejales, la cuestión estaba en manos del pacto entre las tres fuerzas.

 

Esa naturalidad la asumió anoche en un clima de euforia en la sede socialista porque él y su entorno más cercano sabe lo que ha sufrido en estos años de travesía política siempre amenazado por la posibilidad de que su partido no confiara en un trabajo que le ha llevado a recorrer barrios, reunirse con colectivos y buscar ese valor añadido que le hiciera ganarse la confianza de los vallisoletanos. Muy parecido a Manuel Saravia, el líder de Valladolid Toma la Palabra con el que había un pacto cantado. Se trata de dos corredores de fondo en esto de la política local.

 

Todas las encuestas vaticinaban un hundimiento de Óscar Puente en estas municipales pero él sabía que tenía una opción muy clara: justo la que se dio en la que ya es una noche histórica en la política municipal de Valladolid.