Óscar no quiere esperar más

El mediapunta espera poder entrar en la convocatoria ante el Celta e incluso “poder jugar unos minutos”, algo que se verá “en función de la evolución que se vea durante la semana”.

“¿Sería un poco precipitado decir que estarás antes de 2014?

 

“No, coño. Yo creo que si todo va bien podría incluso entrar el lunes en la convocatoria”, respondió Óscar González con la seriedad que le caracteriza ante los medios, dejando patente que su vuelta no está ni mucho menos tan lejana. Se puede decir más alto, pero no más claro.

 

Son ya muchos los meses que el salmantino lleva en el dique seco y pocos los partidos que ha podido disputar. No se sabe exactamente hasta qué punto, pero es evidente que el equipo le echa de menos.

 

“Para noventa minutos no estaría, llevo tres meses sin hacer nada, pero en función de cómo se desarrolle la semana creo que puedo entrar en la convocatoria y jugar un rato. Yo creo que media parte se puede aguantar”, prosiguió Óscar, al que claramente se le ve con ganas de aportar. Este miércoles se le realizará una prueba más.

 

“Sigo teniendo molestia, pero yo creo que es el callo que ha formado la fisura”, continúa explicando el mediapunta, para aclarar que “es algo que se puede aguantar”. “Llegaba un momento que podía hacer de todo menos un par de cosas y dolía, entonces uno empieza a comerse la cabeza y a preguntarse por qué ocurría eso”, continúa.

 

Y es que la necesidad apremia. El Celta, que visita el lunes Zorrilla, llega en un buen momento de la temporada, al contrario que el Pucela. “Creo que nos falta creernos que podemos ganar, que somos buen equipo. Esa confianza se puede recuperar, con dos resultados buenos cambia todo”.

 

Doce puntos en quince partidos son muy pocos, no ha habido que recordárselo al capitán. “Quiero creer que el del lunes va a ser el punto de inflexión. Para cerrar una buena primera vuelta había que ganar dos partidos y empatar los otros dos. Veinte puntos estaría bien”.

 

¿Pero cuál es el problema que debe solventar este Real Valladolid? “Yo veo que en tres toques se nos plantan en el área mientras que a nosotros nos cuesta llegar. Tenemos que mejorarlo, ser mucho más agresivos y tirar para arriba. Esta es mi casa, es Valladolid y no se puede hundir”, ha concluido el salmantino. Sin ir más lejos, su regreso junto al de Víctor Pérez podrían ser dos de las vigas más importantes para que eso no ocurra.