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Satse Valladolid acusa a Sacyl de amortizar en Peñafiel una plaza de médico no prevista

El Sindicato de Enfermería (Satse) de Valladolid ha acusado hoy a la Gerencia del Área Este de Salud de Atención Primaria de amortizar una plaza de médico en el Centro de Salud de Peñafiel.

La amortización de la plaza se produce por la jubilación del titular de la misma, pero no estaba prevista en reestructuración o planificación alguna de Sacyl, ya que tiene un cupo de pacientes asignados, además de que no se ha informado de dicha amortización a la Junta de Personal.

 

Además, el sindicato, a través de un comunicado, apunta que dicha amortización se produce en un centro que cuenta con un volumen asistencial importante, ya que atiende a una población de unos 13.000 habitantes de Peñafiel y de 30 poblaciones que dependen de su zona básica de salud.

 

Satse Valladolid critica que la citada Gerencia adopte esta decisión de modo "arbitrario y con oscurantismo", a la vez que pone de manifiesto que dicha medida va a suponer que las tarjetas de pacientes que tenía asignadas ese médico se repartan de diferente manera entre las diez enfermeras que trabajan en el centro, aumentando considerablemente la presión asistencial y las cargas de trabajo de estos profesionales enfermeros.

 

Así, al no haber tantas enfermeras como médicos las tarjetas que tenía asignadas ese médico que se jubila pasan a otros médicos del centro y, por consiguiente, a las enfermeras que trabajan con ellos.

 

La Gerencia se ahorra, además, el coste de esa plaza, y también aumenta esa presión asistencial sobre algunas de las enfermeras a coste cero, dado que los profesionales de enfermería de Atención Primaria no cobran por las tarjetas de pacientes a los que atienden, como sí hacen los médicos. Éstos perciben un complemento por tarjetas de usuarios atendidos.

 

Satse ya denunció ante la Consejería de Sanidad, cuando estaba al frente de la misma Francisco Javier Álvarez Guisasola, esta diferencia de trato entre sanitarios e inició una campaña por la que se pedía, al menos, que se identificaran las tarjetas que tenía asignadas cada profesional de enfermería de Primaria (centros de salud) porque se iba aumentando progresivamente la presión asistencial sobre las enfermeras.