Saravia dice que el Gobierno del PP ha engañado por tres veces a los vecinos de La Rondilla

Imagen del derribo en el San Juan de la Cruz.

El concejal de Urbanismo, Infraestructura y Vivienda, Manuel Saravia, recuerda que con la publicación en el BOE de la licitación del proyecto del nuevo centro de la Tesorería de la Seguridad Social este martes, a construir en el solar del demolido colegio San Juan de La Cruz, “el Gobierno del PP (y especialmente Tomás Burgos, Secretario de Estado de la Seguridad Social) ha encadenado tres incumplimientos y engaños a los vecinos y vecinas de la Rondilla en los últimos seis meses”.

 

El primero cuando, en marzo de este mismo año, la ministra de Empleo en funciones, Fátima Báñez, se comprometió “a alcanzar un solución consensuada con el Ayuntamiento de Valladolid sobre el futuro del colegio San Juan Cruz que sea satisfactoria para todas las partes”. “Nunca quiso dar ni un solo paso en tal sentido”, asegura Saravia.

 

La segunda, cuando Burgos aseguró el pasado mes de mayo que “no había prisa alguna para llevar a cabo la demolición del edificio del antiguo colegio, e incluso abrió la puerta a que se podía integrar una parte del edificio”. No se trataba, dijo, de “derribar el edificio porque sí”.

 

 

Y por último, la tercera treta llegó cuando el pasado 1 de agosto, en carta abierta al propio concejal de Urbanismo, habló de nuevo (lo había dicho ya en varias ocasiones anteriores) de que se llevaría a cabo un “concurso de ideas” para definir las características de la intervención en el solar del antiguo colegio el cual, “ni se ha iniciado ni siquiera se ha planteado”. De hecho, la primera vez que Tomás Burgos sugirió este concurso fue el 26 de mayo, a apenas un mes de las últimas elecciones.

 

“Al parecer, el Grupo Municipal del PP está muy orgulloso de la actuación del diputado por Valladolid y del Gobierno del Estado por la forma en que han actuado en este asunto. Pero desde la concejalía de Urbanismo lamentamos extraordinariamente el desprecio a la palabra dada (no una, sino tres veces), la absoluta falta de explicaciones a los vecinos (no solo de la ministra y del señor Burgos, sino también del propio Grupo Municipal, que no ha asistido a ninguno de los actos organizados para debatir sobre este asunto), y la forma antidemocrática y abusiva de proceder de los cargos públicos: sin dar la cara, sin respetar su palabra”, cierra Saravia.