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Santiago Aparicio: "El anterior secretario general tuvo un papel de actor principal. Todo pasaba por sus manos"

Santiago Aparicio (Soria, 13 de diciembre de 1956) nos recibe en su despacho de Cecale, organización que preside desde marzo de 2013 cuando fue elegido tras las dimisión de su antecesor, Jesús Terciado, que alegó problemas de salud en medio de una polémica por su gestión.

APUNTES EN CORTO

 

Apoyo mayoritario:

 

"Estoy cómodo en ese aspecto, aunque no puedo negar que alguna vez me siento muy solo. Es difícil llegar a acuerdos porque nuestro grave problema sigue siendo la desconfianza"

 

Conflicto de Gamonal

 

"No me cabe en la cabeza. Las obras se hacen para mejorar la ciudad y la calidad de vida de los ciudadanos. La situación se les fue de las manos"

 

Ayudas a la automoción en Ávila

 

"Se marcan por una serie de características que tiene la zona. Yo no me atrevo a decir que Ávila no está siendo tratada igual que otras zonas de la Comunidad en este sentido porque hay que ver los diferentes factores que entran en juego"

 

Situación de Puertas Norma

 

"Está reanudando su actividad con 40 trabajadores y normalizando la situación. Creo que se debe volcar en los mercados exteriores, en zonas emergentes como África o Latinoamérica"

 

Cambios en la Cámara de Valladolid

 

"José Rolando me anticipó su dimisión y siempre me habló de asuntos personales. Antes de cualquier institución están los temás de ámbito personal y respeto esa decisión"

 

 

 

Su llegada a Cecale llevaba implícita una carga de responsabilidad añadida para pacificar la organización y aportar transparencia en medio de un mar de acusaciones que crearon una indiscutible división. Una auditoría y un plan de viabilidad fueron los primeros apuntes de su gestión. Le avala el respaldo mayoritario que consiguió auparle a la presidencia: 117 votos a favor, 13 en blanco y uno nulo. Fue el punto de partida para este empresario soriano ligado, entre otros, a los sectores del Comercio y las Energías Renovables. Vinculado desde hace años al asociacionismo empresarial, es presidente de la Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas y, ahora también, el encargado de reconstruir el proyecto de Cecale. Implicado en el consenso, después de nuestra entrevista mantuvo un almuerzo con los dos principales líderes sindicales de la Comunidad.

 

 

- La auditoría de gestión es uno de sus compromisos y de sus propuestas electorales. ¿En qué momento se encuentra?

 

- Actualmente está en una fase de negociación con la auditora y Cecale por el precio final de la auditoría que se había presupuestado. Nos dieron un presupuesto con un alcance que había sido aprobado por la Junta Directiva y, al final, ese presupuesto se disparó un poco en horas, tiempo y dinero. Por eso estamos en una negociación con ellos y yo creo que está ya a un 85 o 90 por ciento prácticamente acabada. Espero que la podamos tener lo antes posible.

 

- Algunas provincias están disconformes con el plan de viabilidad de Cecale, del que usted consiguió su aprobación. ¿No cree que una cuestión que determinará el futuro de la organización debería haberse consensuado?

 

- Es difícil consensuar aquí las nueve sensibilidades, es muy complicado. El plan es flexible, no es cerrado ni hermético en el cual haya que llevar todo a rajatabla y las circunstancias de cada momento van a marcar si tiene que ir en una u otra dirección. En Cecale, hoy por hoy y mientras las desconfianzas entre sus miembros no desaparezcan, es muy complicado que exista unanimidad. A mí gustaría que la hubiera en muchos temas como este, que el final se aprobó casi con un 90 por ciento y no hay tanta discrepancia. Lo que sí es cierto es que es un plan abierto y flexible y se puede adaptar en cada momento a las necesidades que tenga la institución.

 

- Estamos en la sede de Cecale. Uno de los escollos de la viabilidad lo supone este edificio. ¿Qué alternativas tienen pensadas para que no ponga en peligro el futuro de la organización? ¿Qué sucederá si de la auditoría de gestión se desprende que hubo negligencia por parte de quienes se ocuparon del proyecto?

 

- La sede, en principio, está dentro del plan de viabilidad y como tal se considera como uno de los gastos corrientes que tiene la institución. Se podría convivir perfectamente con esta sede dentro del plan de viabilidad que nos hemos marcado. Ahora bien, es verdad que es una carga financiera importante y, como tal, se encargó al secretario general que manejara posibilidades de venta o de alquiler en parte o en totalidad de la sede; en resumen, que nos presentara diversos escenarios en los que tanto venderla como alquilarla fuera rentable y pudiera aminorar la carga financiera que tenemos con la hipoteca. En cuanto a si se desprendiera alguna negligencia, ya lo he repetido en numerosas ocasiones: si hubiera presuntos delitos o algo que trascienda de la auditoría tanto en lo que es la sede como en cualquier actuación de las personas que hayan estado en Cecale, no nos quedaría más remedio que denunciarlo y llevarlo a la Fiscalía porque de lo contrario seríamos corresponsables de algo que, si no lo denunciamos, al final estaríamos encubriendo y se debe poner en la mesa del fiscal. Y si no hay absolutamente nada más que irregularidades que se puedan cometer en cualquier estamento, o cualquier institución, porque puede llegar un momento en el que todos erramos, lo mejor es hablarlo, verlo, aprender de esos errores y tirar hacia adelante para encarar el futuro.

 

 

- En muchas de sus declaraciones ha admitido la situación de quiebra de la organización, algo que Salamanca venía denunciando sin recibir ninguna satisfacción y que ahora conocemos tras la reclamación por via notarial de lo que se le negaba a Salamanca por la vía moral. Con estos antecedentes, ¿qué alternativa tenía Salamanca? ¿Qué hubiera hecho usted?

 

- Yo lo que hubiera hecho es hablarlo internamente. Esa situación que Salamanca denunció, yo en los tres últimos años no aprobé las cuentas tampoco siendo vicepresidente. En ese sentido hubiera actuado de otra manera y así se lo he planteado al presidente de Salamanca en alguna ocasión, que en el fondo podemos estar de acuerdo, pero en las formas no. Yo creo que eso habría que haberlo hecho internamente y no haber montado el revuelo que se montó, porque ahora mismo Cecale está en el candelero de la prensa regional por todos estos temas que no son buenos y que no son nada positivos para la imagen de Cecale, del empresariado y para lo que realmente tenemos que hacer. Porque hacemos muchas cosas que no salen a la luz pública aunque las mandamos a los diferentes medios. Creo que interesa más toda esta situación que da más morbo o tiene más tirón que lo que realmente hacemos de positivo, que son muchas cosas tanto en el diálogo social, innovación, internacionalización, propuestas que hacemos al Ejecutivo en materias que son importantes, y realmente se tiene que tener en cuenta todo lo que hacemos y dar esa visión y no seguir dando esa imagen negativa anterior.

 

- Usted apoyó abiertamente a Jesús Terciado en el conflicto que surgió a raiz de la reclamación vía notarial. ¿Volvería a hacerlo con la misma intensidad conociendo lo que hoy conoce?

 

-  Vamos a ver. Yo a Jesús Terciado le apoyaría en todas las ocasiones porque pienso que, como presidente, ha sido bueno y honesto. Pero nos puede pasar a cualquiera, que la gente que te rodea te puede fallar en un momento determinado y yo creo que es lo que le ha pasado a Jesús Terciado: le ha fallado la gente que le rodeaba hasta que te abren los ojos, caes y ves una serie de cosas que te van diciendo y vas viendo que no se estaba actuando conforme él creía y le estaban contando. A Jesús Terciado le apoyé y le seguiría apoyando en todo porque además de ser un buen amigo es una persona honesta. De hecho, la auditoría nos dirá de acuerdo a la gestión las cosas que se han hecho bien o mal, pero yo estoy convencido que ahí no va a ver ningún tipo de delito y lo único que puede haber es alguna irregularidad que, como en cualquier casa o en cualquier ámbito, se pueda cometer por cosas que todos hacemos mal en la vida y cuya mayor importancia está en aprender de esos errores y no volverlos a cometer y empezar a gestionar de manera diferente.

 

- ¿Cuál ha sido el papel del ex secretario general Héctor García Arias en este proceso?

 

- No sé cómo definirlo, pero el anterior secretario tuvo un papel de actor principal. Todo pasaba por sus manos, todo estaba en sus manos y muchas de las decisiones estaban en sus manos, cosa que, en cierta manera puede estar bien porque hay que delegar, pero yo creo que el error fue la confianza que teníamos todos en Jesús Terciado y Jesús Terciado en él. Deberíamos haber puesto unos elementos de control como se ponen en todas las instituciones o tenemos en nuestras empresas. Nosotros pensábamos que se estaban haciendo las cosas de una manera correcta hasta que se fueron viendo, dos, tres años antes, una serie de temas que no nos cuadraban y que fuímos denunciando; unos internamente porque pensábamos que se debía hacer así; otros actuaron de manera distinta aunque en el fondo todos pensábamos lo mismo pero la forma de actuar fue muy diferente.

 

- ¿Nos puede confirmar la existencia de lo que se conoce como G-6, situación que algunas provincias han venido denunciando?

 

- Y el G3, y el G2 o el G1 o G5. Se puede decir que hay de todo. Está claro que en su momento, cuando se produjeron todos los hechos de asalto a la sede, por llamarlo así, había seis provincias a los que no nos pareció adecuada la forma de actuar de otros y tuvimos más afinidad, por eso nos reuníamos más. Pero igual que el G3 de León, Zamora y Salamanca se reunían entre ellos. No se puede criticar el G6 cuando hay G3. Pero eso ha cambiado actualmente y ahora no hay ni G6 ni G4, ni G2 ni nada. Nos reunimos cuando nos debemos renuir quienes creemos que nos debemos reunir, porque tenemos que hablar de temas que pueden afectar a Cecale o unilaterales de alguna provincia y ahí no hay ningún problema y se ha hecho toda la vida. Eso fue un tema puntual en un momento determinado y a partir de cierto momento, prácticamente desde que llegué a la presidencia, ya no ha existido.

 

 

- ¿Se arrepiente de haber apoyado a Terciado en su candidatura a Cepyme en contra de compañeros suyos que componían otra candidatura y sabiendo que venía auspiciada por Díaz Ferrán, ahora en la cárcel?

 

- Lo de Díaz Ferrán no se sabía todavía y la situación complicada la teníamos todos. En estas instituciones siempre se puede venir auspiciado por una persona porque se cree que puede ser la más adecuada. Aunque había otras personas dentro de Cecale que iban en otra candidatura, tenía claro que o apoyaba a Jesús Terciado o me quedaba en blanco. Ante esa tesitura preferí apoyar a Jesús Terciado antes que apoyar la candidatura de Jesús Bárcenas, sabiendo lo que Jesús Bárcenas había estado haciendo hasta esos momentos y quién estaba detrás de Jesús Bárcenas, Elías Aparicio, que era lo peor del pasado que se puede hablar de CEOE. Entonces, la disyuntiva era clara además de lo le dije antes sobre Jesús Terciado, que es buen amigo y confío en él.

 

- Castilla y León es el modelo en el que se miran quienes pretenden hacer un diálogo social efectivo. ¿Afecta la situación de Cecale a su capacidad representativa en este ámbito?

 

- Todo lo contrario. Cecale está inmerso en el diálogo social y participa en el diálogo social de manera muy activa, proponiendo temas, discutiendo, llegando a acuerdos, negociando por los intereses generales de los empresarios, y eso no afecta en absoluto. Por eso decía antes que de Cecale solo se está viendo todo lo negativo en cuanto a los problemas que hubo en el pasado y no se está reflejando lo positivo. Cecale está trabajando muy duramente en el diálogo social, tanto los técnicos de Cecale como los de otras organizaciones e incluso empresarios a nivel individual están trabajando intensamente en esos ámbitos del diálogo social; Cecale está llegando a acuerdos; Cecale firma los acuerdos de ese diálogo social, últimamente se han aprobado dos y ahora mismo se está negociando el tercer plan de competitividad empresarial. Cecale está muy proactivo y no le afecta para nada la situación y la imagen que tiene porque está a lo que tiene que estar: aparte de resolver los problemas internos y tratar de aunar todas las voluntades de las nueve provincias más las sectoriales, está también trabajando en internacionalización, innovación, propiendo temas a la Junta en muchos ámbitos que son buenos para los empresarios, pero eso no se ve. Aunque lo tratamos de hacer ver, no se ve y me deja un mal sabor de boca porque se sigue hablando de lo mismo y no de las cosas positivas de Cecale, que son muchas y muy buenas.

 

- ¿Qué opinión tiene el presidente de Cecale de la situación que viven las cajas de la Comunidad? ¿Piensa que la negativa de alguna a participar en un proyecto común ha tenido la responsabilidad de la catástrofe actual?

 

- Lo de las cajas es igual que lo de Cecale en el sentido de que cada provincia tenía su caja y no la quería perder. Hubiera sido deseable y lo realmente positivo para esta Comunidad haber tenido una caja regional y no tendríamos esta incertidumbre en la que todavía estamos porque Unicaja no ha confirmado la compra del banco Ceiss. Si todas esas voluntades se hubieran aunado y llegado a un acuerdo, no creo que perdiera Ávila, ni Segovia, ni Burgos ni perdiera nadie. Ganaba Castilla y León y todas estas provincias al tener una caja única de la Comunidad, fuerte y que hubiera trabajado por los intereses de los empresarios de Castilla y León. Todo eso sería positivo para que determinados proyectos no se hubieran quedado estancados porque habría llegado la financiación y se hubiera podido crear empleo. En ese sentido, creo que estamos deseando todos la fusión con Unicaja y aunque al final la mayoría del capital no es castellano y leonés, hay gran parte de capital regional dentro de Unicaja que va a favorecer mucho el desarrollo económico de esta Comunidad. 

 

- Según las diferentes provincias, Cecale se constituyó como un órgano representativo ante la Junta de Castilla y León. ¿Considera viable atender estas voces que piden invertir la situación y que sean las propias provincias quienes establezcan las líneas de actuación de Cecale?

 

- Las provincias tienen el máximo peso porque son, por así decirlo, los máximos accionistas de Cecale y de ahí que hayan salido al rescate de Cecale en la deuda que tenemos viva y que se ha repartido entre las nueve provincias. En el plan de viabilidad, aunque haya estatutos nuevos, van a seguir teniendo un peso importante abriendo eso sí la mano, porque no podemos cerrar la puerta a la entrada de las sectoriales y de algunas empresas que lo están demandando desde hace tiempo para fortalecer y enriquecer a Cecale. Las provincias van a seguir teniendo mando y teniendo una mayoría cualificada dentro de Cecale. El plan de viabilidad lo dice bien claro: el que abramos y nos ciñamos a los tiempos actuales es positivo y es bueno. En ese sentido hay muchas sectoriales que están fuera y que pueden estar mucho mejor dentro de Cecale. Como hay muchas empresas que también, por lo que representan a nivel empresarial en Castilla y León y a nivel nacional o internacional, creo que sería bueno que estuvieran como socios de Cecale. Sería deseable que esa visión la tuviéramos la totalidad de las provincias, que nunca van a perder ni la identidad ni su mayoría. Debemos concienciarnos de la necesidad de tener a más sectoriales dentro y a empresas de un cierto prestigio que nos aportaría y enseñaría muchísmo para el desarrollo de Cecale a futuro. 

 

- Usted ha conseguido que las provincias admitan el agujero de Terciado y que se comprometan a solucionarlo con aportaciones directas. ¿Qué sucederá si alguna no pone su parte?

 

- No es que lo haya conseguido. Creo que las provincias han visto que era la única salida porque si no tapamos el agujero, estaríamos en insolvencia y a un paso del concurso de acreedores. Las provincias han sido lo suficientemente sensatas como para ver que no podíamos dejar a Cecale a la deriva y han colaborado en su saneamiento con las aportaciones que le corresponden a cada una. ¿Si hay alguna provincia que no puede contribuir? Hombre, el plan de viabilidad lo dice claro y los estatutos también. A alguna organización que tiene deuda con Cecale se la puede mostrar la puerta de salida y que no esté más en Cecale. Esperemos que eso no llegue a suceder. Actualmente solo conozco una provincia que puede tener dificultades y se le ha planteado una oferta muy generosa por parte del resto para que pueda pagar en dos años la cantidad que nosotros vamos a aportar en unos días. A partir de ahí, creo que tienen que ser lo suficientemente coherentes y sensatos para aceptar esa oferta. Si no, pondrían en grave riesgo la situación de Cecale porque esa parte la tendríamos que asumir los demás, pero también pondría en grave riesgo la continuidad y la viabilidad de esa provincia porque con arreglo a los estatutos y al plan de viabilidad, a lo mejor habría que prescindir de esa provincia en Cecale. 

 

- ¿Cuál es su relación actual actual con los representantes de Salamanca y cómo califica el papel que ha jugado en esta última etapa Salamanca en busca de la transparencia absoluta?

 

- Siempre lo he dicho y no me cansaré de repetirlo porque me lo preguntan en casi todas las entrevistas. Yo con Juan Antonio Martín Mesonero siempre he tenido una relación muy buena. Creo que coincidimos en muchos temas. En lo que discrepamos es en la forma de prensentarlos, de actuar con arreglo a determinadas cuestiones y eso es lo que nos separa. Por lo demás, tengo una relación muy cordial con él, muy buena, igual que con el anterior presidente Martín Aguado, con Ricardo Andrés que es el representante de Confaes en Cecale, con el secretario general Bernabé Cascón. Es decir, tengo una relación normal y fluida como la puedo tener con cualquier otro miembro de la Junta Directiva. Pero lo ha sido siempre, no es una cuestión de ahora.

 

- Considerando la poca implicación de los empresarios a la hora de asociarse, ¿cuál es el futuro de Cecale y de las organizaciones empresariales?

 

- Es un tema importante. Un tema que realmente hay que plantearse en las organizaciones empresariales. Creo que este país ha estado excesivamente subvencionado en todos los ámbitos. A los empresarios también les cuesta asociarse porque no quieren aportar para la defensa de sus intereses o los servicios que se le prestan en aspectos como la negociación colectiva en su sector además de los convenios que pueda firmar la propia organización empresarial y que pueden beneficiar. Se trabaja mucho para mejorar todos los sectores, aportando nuestras propias iniciativas, criterios, decisiones y acuerdos para que vayan a una normativa, unas leyes que puedan mejorar cada sector, el ámbito empresarial, puedan rebajar impuestos o cotizaciones. Estamos en una plena lucha y hay que ser conscientes de que las organizaciones empresariales somos muy útiles para los empresarios. A lo mejor somos incapaces de hacer ver esar necesidad de que la unión hace la fuerza y, por otro lado, la necesidad de que las organizaciones empresariales se tienen que mantener con sus propios recursos, es decir, con las cuotas de los asociados. ¿Qué hay subvenciones? Bienvenidas sean, son atípicos como cualquier empresa en un momento determinado puede hacer atípicos, pero es muy negativo que actualmente haya organizaciones empresariales que estén con un 10 o 12 por ciento de peso en su presupuesto de las coutas. Eso tiene que cambiar y ahí sí que debería haber un espacio de transición para adaptar las organizaciones a los tiempos que corren y que seamos igual que las organizaciones europeas de nuestro ámbito, que se financian con las cuotas de sus asociados. Eso es fundamental. Nosotros en Soria, cuando entramos, lo propusimos, lo hicimos y llegó esta crisis tan larga y duradera que se prolonga casi siete años, pero congelamos las cuotas cuando estábamos en un 11% y ahora estamos por encima del 50% y esperemos que en estos cuatro, seis años siguientes, podamos llegar al cien por cien del peso de las coutas en nuestra organización. Eso es lo que debemos hacer ver todos a nuestros asociados. Es fundamental que el presupuesto de la organización salga de las coutas de los asociados. Si hay subvenciones, bienvenidas sean, cualquier cosa a mayores, también, pero tenemos que financiarnos con las coutas o acuerdos que consigamos con otras empresas, sociedades que podamos crear o servicios que podamos gestionar. Cualquier cosa que pueda generar riqueza y recursos está bien, pero todo que sea vía propia y no por la vía del Estado. 

 

- ¿Cómo ve el futuro de las cámaras de comercio? ¿Qué posibilidades de encuentro hay entre las cámaras y las patronales como es el caso de Salamanca para caminar en una misma dirección?

 

- Hubiera sido lo deseable desde hace muchísimo tiempo. Pero la verdad, muchas veces las circunstancias personales en cada circunscripción hace que sea complciado llegar a una situación como la que tienen Salamanca, Segovia o Madrid. ¿Sobre el futuro de las cámaras? Desde que llegó este Gobierno al poder han circulado infinidad de borradores sobre la nueva ley de cámaras y de momento está paralizado. Lo único que sabemos es que el Gobierno no quiere que desaparezcan. Las cámaras han hecho una buena labor de defensa de los intereses del comercio y la industria durante mucho tiempo. Han sido y son de utilidad pública y yo creo que eso es lo que debería cambiar. Que sean instituciones de carácter privado que deban buscarse sus recursos y tenga muy definidos los objetivos sobre los que trabajar. Desde Cecale no tengo ningún incoveniente en mantener una relación fluida con las cámaras y sería positivo en ese ámbito que toda representación empresarial salga siempre con una sola voz en defensa de los intereses empresariales. Creo que es lo más adecuado y no ir cada uno por su lado, intentando confundir al empresariado.