Sanidad pone en marcha la primera unidad de alta resolución para tratar patología tiroidea en el Clínico

Exterior del hospital Clínico Universitario de Valladolid. BORIS GARCÍA

El Hospital Clínico Universitario de Valladolid pondrá en marcha en enero la primera unidad de alta resolución de Sanidad de Castilla y León para el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad nodular tiroidea.

Este dispositivo asistencial sólo existe en cuatro centros en toda España y formará parte de un plan integral de atención de la patología tiroidea coordinado entre Atención Primaria y Atención Especializada.

  

A través de esta coordinación, según las mismas fuentes, cuando a un paciente se le detecte un nódulo tiroideo en su centro de salud, se activará un protocolo mediante el que será citado en la nueva unidad del Hospital Clínico, adscrita al Servicio de Endocrinología y Nutrición.

  

El responsable de este servicio, el doctor Daniel de Luis, ha explicado que, al tratarse de una unidad de alta resolución, en el mismo día se realizará la valoración clínica, una analítica y una ecografía, y en su caso una citología del nódulo, algo que de manera convencional necesitaría como mínimo tres consultas clínicas diferentes. "De esta manera, se acortan los plazos del proceso diagnóstico del paciente", ha apuntado el doctor.

 

GLÁNDULA TIROIDEA

  

La glándula tiroidea es la encargada de producir unas hormonas que regulan el metabolismo basal y afectan al crecimiento y grado de funcionalidad de otros sistemas del organismo. Si la glándula tiroidea no funciona bien, se pueden producir importantes alteraciones clínicas.

  

En este sentido, si el tiroides no es lo suficientemente activo se habla de hipotiroidismo, que puede provocar aumento de peso, cansancio o fatiga, intolerancia al frío, cara y párpados hinchados, así como un aumento del riesgo cardiovascular.

  

Si, por el contrario, el tiroides es demasiado activo (hipertiroidismo), el cuerpo tendrá más hormonas tiroideas de las que necesita, lo que puede provocar pérdida de peso, nerviosismo, acelerar la frecuencia cardiaca, arritmias o intolerancia al calor, entre otras afecciones.

  

Actualmente, en el Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario de Valladolid se realiza el seguimiento de más de 700 pacientes con diagnóstico de cáncer de tiroides, con una incidencia en torno a 50 pacientes al año.