San Mamés puede con un Madrid que se pone en manos del Barcelona

La 'gran noche' de los vascos en Cornellà dio más gasolina aún a unos 'leones' que en las citas grandes van de serie con los dientes afilados.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

ATHLETIC CLUB: Iraizoz, Iraola, Balenziaga, Etxeita, Gurpegui, Beñat, Mikel Rico (Toquero, min.90), De Marcos, Muniain (Susaeta, min.64), Aduriz y Williams (Guillermo, min.75).

  

REAL MADRID: Casillas; Carvajal, Pepe, Varane, Marcelo; Illarramendi (Jesé, min.71), Kroos (Lucas Silva, min.76), Isco; Bale, Cristiano y Benzema ('Chicharito' Hernández, min.80).

 

GOL:

 

1 - 0, min.27, Aduriz.

 

ÁRBITRO: Undiano Mallenco (C.Navarro). Amonestó a Aduriz (min.31), Etxeita (min.39) y Gurpegi (min.78) por parte del Athletic. Y a Kroos (min.31), Illarramendi (min.41), Isco (min.74) y Marcelo (min.87) en el Madrid.

 

ESTADIO: San Mamés.

El Real Madrid tropezó (1-0) este sábado en su visita a San Mamés, en la jornada vigésimo sexta de la Liga BBVA, ante un férreo y crecido Athletic Club que alargó su euforia después de la calificación para la final de Copa y gracias al décimo tanto en liga de Aduriz, con lo que los blancos dejan su liderato a expensas de lo que haga el FC Barcelona este domingo ante el Rayo.

  

La 'gran noche' de los vascos en Cornellà dio más gasolina aún a unos 'leones' que en las citas grandes van de serie con los dientes afilados. El desgaste local, la seriedad en defensa con un centro del campo más que trabajador, y el acierto del especialista del gol rojiblanco, secundado por un motivado Williams, tumbaron al Madrid. Los blancos, que venían de un empate en casa ante el Villarreal, encajaron una dolorosa derrota que puede cambiar la tabla a dos fechas del 'Clásico'.

  

Sin duda hay Liga. El Madrid se dejó los tres puntos en La Catedral con lo que los dos de renta sobre los culé pueden verse neutralizados en el duelo matinal del Camp Nou este domingo. Por su parte, los de Ernesto Valverde encadenan tres victorias seguidas más un empate anterior, con lo que recuperan el pulso. Las desgracias bilbaínas parecen quedar en el olvido. Las derrotas ante colistas en San Mamés y las eliminaciones europeas son ya historia para un Athletic que parece no haber dicho su última palabra.

  

Los de Carlo Ancelotti saltaron con convicción y llegadas, pero poco a poco el trabajo local se hizo con el encuentro. La presión y la velocidad de juego del Athletic desarboló a un Madrid que además no acertó a defenderse con orden. Y es que, a pesar de las tentativas locales, el gol en San Mamés cotiza alto y suele tener a Aduriz como protagonista. En una jugada con aparente poco peligro en la banda derecha, Mikel Rico tuvo tiempo de sobra para poner el centro medido al área. Aduriz apareció cual avión y mandó el balón a la escuadra en el minuto 27.

  

El tanto local hacía justicia a la apuesta atrevida de los de Valverde. El técnico extremeño se hizo con el centro del campo, anuló a Isco, Kroos e Illarra, y a partir de ahí, el cuadro vasco dio el cien por cien para alargar su semana fantástica y el despegue en la tabla liguera. Tras el paso por los vestuarios, el Madrid buscó la reacción, pero no fue el día de los blancos. El reloj, en contra de los intereses madridistasm, apresurados y sin claridad ofensiva. El Athletic se hizo fuerte con fe.

  

La intensidad visitante mejoró, pero las camisetas rojiblancas se multiplicaron como todo el encuentro. Contando con un joven Williams dispuesto a correr cualquier balón, y unos Gurpegui, Beñat o Iraola preparados para la batalla, el Athletic no se fue ni mucho menos del partido. El Madrid esperó ver la luz de la reserva local encendida, pero los vascos no aflojaron. El Madrid, con Cristiano como mejor referencia pero sin conexión, buscó la llegada con precipitación y apenas inquietó a Iraizoz.

  

Ancelotti movió banquillo, pero ni Silva mejoró a un Kroos desaparecido, ni 'Chicharito' obró el milagro. Aduriz y Bale tuvieron sendos palos en la recta final, pero el marcador no se movió. Así se fue gestando la derrota final del Madrid en San Mamés, donde ya el año pasado se fue con un empate y Cristiano desquiciado. Un Madrid atascado y sin pegada. La empresa era de altura y el cuadro blanco no alcanzó el nivel exigido. Ahora, tendrá que esperar un favor del valiente Rayo para no verse relegado del liderato.