Salamanca se cuela entre los siete reinos de Juego de Tronos

Fotograma del tercer capítulo de la quinta temporada de la serie

¿Salamanca en la serie de 'Juego de Tronos'? En España se han rodado parte de la quinta temporada pero no teníamos noticia de que Salamanca fuera uno de los escenarios. Sin embargo la Catedral Nueva ha sido reconocida por todos los que han visto el tercer capítulo. 

Y, de repente, Salamanca, o al menos sus catedrales, se cuela como un escenario más entre los siete reinos de la serie 'Juego de Tronos'. 

 

Ha sucedido en el tercer capítulo de la quinta temporada de la serie favorita de Pablo Iglesias y de medio mundo que se emitió en la noche de este domingo.

 

Cuando el episodio alcanza ya 53 minutos de emisión, se presenta un nuevo escenario al que viajaban dos de los personajes de la serie y es entonces cuando, al observar detenidamente el fotograma, se observa el perfil de un edificio que recuerda claramente a las catedrales de Salamanca.

 

Más de uno cree reconocer también el Puente Romano de la ciudad salmantina pero es un poco más adelante en el capítulo cuando podemos ver en un nuevo fotograma, y mucho más claramente, la seo salmantina y a sus pies un Puente Romano que es el de Córdoba. 

 

El perfil de la Catedral Nueva de Salamanca, claramente distinguible y sus pies el Puente Romano cordobés

 

De hecho parte de esta quinta temporada de la serie basada en los libros de George R. R. se ha rodado en España y Córdoba y el Puente Romano fueron uno de los escenarios elegidos por esta megaproducción. En concreto el puente se convierte en el Puente Largo de Volantis, ese que cruza el río Rhoyne y que en la serie de HBO es el Guadalquivir. Las imágenes que se rodaron de este monumento cordobés se grabaron con varias cámaras y un dron. 

 

El Puente Romano de Córdoba fue escenario 'real'

 

La Plaza de Toros de Osuna, en Sevilla, y el Alcázar de la capital hispalense fueron otros de los escenarios elegidos para el rodaje que se efectuó el pasado verano. Nadie tenía noticias de que Salamanca, y una de sus estampas más representatativas, fueran a formar parte del mismo, aunque haya sido por obra y magia de los ordenadores.

 

Seguramente una visita real hubiera dado para muchas más posibilidades.