Sacyl pagará 96.300 euros a un paciente que perdió un ojo por un error de diagnóstico

Hospital Clínico Universitario de Valladolid.

El Juzgado de lo Social número 4 de Valladolid condena al Sacyl al abono de 96.300 euros  en concepto de reintegro de los gastos médicos realizados por el paciente en la sanidad privada a la que recurrió tras un error de diagnóstico.

En concreto, la sentencia, según el Defensor del Paciente, indica que existió un error en el diagnóstico por parte de la sanidad pública, a la que dicho paciente acudió hasta en nueve ocasiones y donde le diagnosticaron un síndrome de tolosa hunt cuando lo que realmente presentaba era un carcinoma epidermoide, y ese error en el diagnostico hizo que la enfermedad avanzara, al no estar tratada adecuadamente.

 

Dada esta situación ya no pudo hacerse nada para evitar la pérdida de un ojo del paciente y corría el peligro de que siguiera extendiéndose al otro ojo o a estructuras más vitales dado que el cáncer ya se había infiltrado. Además considera probada la prolongación en el tiempo de "sufrimientos intolerables" del enfermo por la asistencia recibida en la sanidad pública.

 

 G.G.C, en fecha 17 de julio de 2013, cuando contaba con 70 años, acudió a su médico de familia en el Centro de Salud Gamazo de Valladolid aquejado de continuos dolores y pinchazos en la zona de la ceja izquierda.

 

Durante varios meses, acudió primero al médico de familia y después a los servicios de urgencias del Hospital Clínico Universitario de Valladolid. En total se recogen en la Sentencia un total de 20 visitas a los servicios médicos. En todo ese tiempo, la enfermedad avanzó pasando de ser una simple mancha roja a una erupción e inflamación notoria.

 

Según el Defensor del Paciente, G.G.G, en septiembre de 2013 estuvo ingresado durante 11 días en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid por dicha patología. En ese momento ya no tenía simplemente una mancha roja, sino que presentaba visión doble, diplopía vertical en la mirada al frente binocular que desaparecía con la visión monocular, además de alteración sensitiva en región frontal izquierda inicialmente como disestesias y posteriormente hipoestesia en la misma región, cefalea frontal izquierda y retrocular de intensidad moderada y un punto doloroso en zona ciliar izquierda media.

 

Don G.G.C, fue diagnosticado erróneamente, en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, de un Síndrome de Tolosa Hunt/pseudotumor orbitario inflamatorio, un "error" diagnóstico que conllevó un tratamiento ineficaz, dejando que avanzara la enfermedad a su evolución natural.

 

En diciembre de 2013, ya se informa de empeoramiento progresivo de erupción cutánea en forma de pequeñas costras que se abría en ocasiones y drenaba material seropurulento, mientras que los facultativos se limitaban a indicar tratamiento sintomático.

 

Durante todo este tiempo, ni durante el ingreso hospitalario ni después ante el avance de la patología, en ningún momento se realizó biopsia con el fin de esclarecer la etiología inflamatoria o tumoral del proceso.

 

"Dada la gravedad y la desidia del servicio público", como ha apuntado el Defensor del Paciente, el 23 de enero de 2014 el paciente acudió a la Clínica Ruber de Madrid, donde de inmediato le realizan una biopsia y le informan de la grave enfermedad que padecía.

 

El diagnóstico reveló que padecía carcinoma epideimorde, por lo que se indica una intervención quirúrgica urgente. Dado el estado avanzado de la enfermedad, la difícil intervención exigió tres especialistas: maxilofacial, neurocirujano y cirugía plástica.

 

La Sentencia reconoce que se trató de una urgencia vital debido a un error diagnóstico.