Sacyl edita una nueva guía para mejorar la atención a pacientes con síndrome de Down

La publicación, dirigida a profesionales de Atención Primaria, pretende asesorar sobre prevención, diagnóstico y tratamiento de las dolencias que afectan con más frecuencia a las personas con este trastorno genético y ha sido consensuada por la Federación de Síndrome de Down de Castilla y León y con los profesionales de pediatría

El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, ha presentado hoy la ‘Guía en Atención Primaria para personas con síndrome de Down’, una publicación editada por la Gerencia Regional de Salud y cuya principal finalidad es la de formar y asesorar a los profesionales de Atención Primaria en la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de las enfermedades que afectan a los pacientes con este trastorno genético.

 

Aunque los problemas de salud de las personas con síndrome de Down no son diferentes a los de la población general, sí que puede constatarse que algunas patologías son mucho más frecuentes o se manifiestan con mayor intensidad, por lo que resulta imprescindible prevenirlas, realizar diagnósticos precoces y aplicar, en cuanto sea posible, un tratamiento adecuado.

 

Además del retraso del crecimiento y en el desarrollo psicomotor, que afecta a todas las personas con síndrome de Down, un 90 % padecen enfermedades periodontales, caries o malposición, y hasta un 75 % sufren alteraciones en la audición. Asimismo, entre un 60 y un 75 % padecen problemas oculares (errores de refracción, estrabismo y cataratas son los más frecuentes) y la mitad tienen alguna cardiopatía congénita.  

 

Por ello, en muchas ocasiones los pacientes con síndrome de Down precisan una mayor vigilancia clínica y actuaciones específicas desde el ámbito de la Atención Primaria. Además, es importante que, al igual que la población general, los niños con síndrome de Down reciban una educación para la salud temprana y adquieran cuanto antes el hábito de realizar ejercicio físico de forma regular y seguir pautas de higiene corporal y de higiene bucal rigurosa.

 

La guía incide también en la importancia de mantener relaciones fluidas entre los profesionales de Atención Primaria, las familias de las personas con síndrome de Down, las asociaciones de pacientes y familiares y los servicios sociales, para así prestar una atención íntegra que garantice la mejor calidad de vida y los cuidados más exhaustivos.