Sacyl divide a sus pacientes en cuatro grupos según su nivel de riesgo y necesidades

Pasillo de un hospital

Al estado G0, pertenecen 1.677.446 pacientes sanos, no usuarios o procesos agudos no significativos y al G1, 454.293 personas que padecen una enfermedad estadio inicial o estable.

La Consejería de Sanidad de Castilla y León ha puesto en marcha un programa de clasificación con el fin de planificar y definir intervenciones para determinados grupos de pacientes que sean adecuadas a sus necesidades y nivel de riesgo.

  

Así, a través del trabajo con bases de datos de Atención Primaria, Atención Especializada y Farmacia, se ha diseñado una pirámide poblacional dividida en cuatro Grupos de Riesgo Clínico (CRG): G0, G1, G2 y G3, según ha explicado el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, quien este viernes ha inaugurado la jornada 'Estrategia de crónicos. Estratificación de la población y su aplicación en el proceso de atención a la cronicidad'.

  

De este modo, al G0, pertenecen 1.677.446 pacientes sanos, no usuarios o procesos agudos no significativos y al G1, 454.293 personas que padecen una enfermedad estadio inicial o estable; un grupo de 296.431 pacientes engloba dos grupos: el G2, de los que 233.729 son crónicos y pluripatológicos, presentan enfermedad avanzada o están estables, y el G3 que aglutina 62.702 enfermos crónicos o pluripatológicos complejos.

  

El programa está basado en la identificación de la situación actual y de las necesidades futuras de cuidados sanitarios a partir del nivel de complejidad y morbilidad de los pacientes y, de esta manera, se alcanza un conocimiento "más profundo" del perfil clínico de la población y se ayuda a los profesionales sanitarios a intervenir de manera proactiva a sus potenciales pacientes.

  

Así y según ha precisado la Consejería de Sanidad en un comunicado recogido por Europa Press, para los pacientes incluidos en el G0 se llevarán a cabo labores de promoción y prevención primaria con control de factores de riesgo, mientras que para aquellos que se encuentren en el G1 se atenderá y controlará el proceso clínico en el marco de la Atención Primaria y se promocionará la responsabilidad de los pacientes en el cuidado de su problema de salud.

  

La atención a las personas que se encuentren en el G2 se llevará a cabo también desde Primaria, pero con apoyos puntuales de los médicos de Atención Especializada, y se insistirá en su propia responsabilidad y en la de sus familiares para cuidar su problema de salud.

  

Por último, aquellos pacientes incluidos en el G3 tendrán atención y control de su proceso tanto por parte de Atención Primaria como de Especializada mediante la gestión de procesos y casos, con la participación de los recursos sociales en cualquiera de sus ámbitos.

 

G2 Y G3, 58% DE LOS INGRESOS

 

Con esta información integrada --más de 40 millones de datos clínicos registrados-- en este programa, se tiene constancia de que el 81 por ciento de la población ha tenido al menos un contacto con el sistema sanitario público en un año.

  

Asimismo, ha permitido conocer que los pacientes incluidos en G2 y G3, el 13 por ciento de la población castellanoleonesa, son los que tienen mayor riesgo de hospitalización, ya que llegan al 58 por ciento de los ingresos. En cuanto al grupo G3, la tasa de ingreso por cada mil habitantes es 13 veces mayor a la tasa media de Castilla y León.

  

Por otra parte, también se puede obtener información de una patología concreta (cardiopatía isquémica crónica, diabetes, EPOC) o de varias patologías asociadas (diabetes, obesidad, hipertensión), clasificadas según el estadio, gravedad y complejidad de la enfermedad, con la que se permite diseñar una estrategia específica por proceso.

 

LAS CARACTERÍSTICAS DEL SISTEMA

  

El de los CRG es un sistema que permite identificar tanto el estado de salud de los individuos de una población asignada como predecir su consumo de recursos mediante la integración de toda la información clínica (contactos del paciente con el sistema sanitario, número de ingresos hospitalarios o consumo farmacéutico, entre otros factores...).

  

Para los gestores es una "herramienta útil" para la planificación y diseño de diferentes niveles de intervención y para los profesionales, "una información clave en la toma de decisiones clínicas y terapéuticas".