Rusia lo afronta como gran ensayo antes de su Mundial

Artem Dzyuba

Una renovada Rusia llega a la Eurocopa de Francia con la intención de recuperar la gloria de épocas anteriores, de la mano de un Leonid Slutski que puso fin al desconcierto que dejó Fabio Capello.

 

FICHA TÉCNICA.

-Participaciones en Eurocopas: Cinco (1996, 2004, 2008, 2012 y 2016).

-Títulos: Ninguno.

-Mejor resultado: Semifinales (2008).

-Palmarés: Ninguno.

-Cómo se clasificó: Segunda del Grupo G.

El combinado ruso afronta un auténtico examen a dos años de acoger por primera vez en su historia la Copa del Mundo, donde tiene centradas todas sus miras. Por ello, y tras el revés del Mundial de Brasil, donde se vieron fuera con cero victorias, este torneo continental es una buena plataforma para comprobar las prestaciones de un equipo, siempre capaz de todo por sus buenas condiciones técnicas, pero que puede ser víctima de su habitual anarquía.

Un pésimo camino hacia la Eurocopa y los problemas extradeportivos, de manera especial los relacionados con el dinero, terminaron con la salida del técnico italiano Fabio Capello, incapaz de elevar el nivel de Rusia.

Después de una derrota (0-1) en Moscú ante Austria, que dejó al combinado a ocho puntos de la cabeza del Grupo G. El ex del Real Madrid se fue y Leonid Slutski se hizo cargo del equipo logrando ganar los cuatro últimos encuentros, incluido un 1-0 vital a Suecia en su estreno. Sin grandes estrellas, el 'gigante' europeo recuperó la fe en el equipo.

El delantero Artem Dzyuba es el nuevo referente de una selección que quiere romper ya con viejas glorias como Andréi Arshavin, Pavlyuchenko o Kerzhakov. Sin embargo, Rusia ha tenido también que reinventarse a la fuerza, debido a las lesiones de figuras importantes. Yuri Zhirkov, Denis Cheryshev, Alán Dzagoev y Oleg Kuzmin no pudieron entrar en los plantes de Slutski por lesión.

Las de Cheryshev y Dzagoev son bajas sin duda significativas. El jugador del Real Madrid jugó cedido en el Valencia desde el mercado de invierno y firmó un gran final de temporada, de lo mejor del equipo 'che'. El talentoso Dzagoev, por el que pasa también el futuro de su selección, fue el artífice del título liguero para el CSKA, duelo a escasos días de la Euro en el que se lesionó.

De esta forma, Rusia se la juega con muchas caras nuevas, en la pelea por avanzar de una primera ronda que suele ser su tope. Las semifinales en la Eurocopa 2008 ante la campeona España son el espejo donde mirarse para un país que sí disfrutó de plena gloria con la Unión Soviética, campeona en 1960 y otras tres veces finalista en el torneo continental.

Roman Neustädter, defensa de la Bundesliga nacionalizado 'in extremis', o Aleksandr Golovin, promesa del CSKA (equipo que nutre a Rusia con siete jugadores) a la que bien conoce Slutski, son las mayores novedades de una lista que sigue protegiendo Igor Akinfeev, el ya mítico meta.

DZYUBA PONE LOS GOLES EN RUSIA

Las lesiones y la baja forma de alguno de sus jugadores legendarios han ido formando una plantilla rusa totalmente renovada. Slutski dio con la mezcla perfecta para no fallar a la quinta Eurocopa que disputará Rusia. Fundamental para ello fue la aparición de Dzyuba, con ocho tantos en la fase de clasificación.

El delantero del Zenit de San Petersburgo, cercano a los dos metros de altura, anotó el trascendental gol ante los suecos y se soltó en el tramo final de un Grupo G en el que terminaron con el segundo puesto. Dzyuba explotó además con su club, con seis goles en la Liga de Campeones que sin embargo no evitaron la dura eliminación en octavos de final ante el Benfica.

Pese a ello, sus números y potencial le han llevado a ser un fijo de Slutski en tan solo 15 partidos como internacional. La torre rusa es un quebradero de cabeza para la defensa rival y una oportunidad añadida al resto de jugadores ofensivos de Rusia para buscar la sorpresa.

SLUTSKI, UN TÉCNICO SIN ALARDES.

Leonid Slutsky, seleccionador de su país y al mismo tiempo técnico del CSKA de Moscú, no se ha dejado llevar por nombres y ha buscado el puro rendimiento. Práctico y con un sistema alegre o casi libre, el preparador ruso rejuveneció a su selección y guió sus pasos hacia un Campeonato de Europa que se puso muy cuesta arriba.

Retirado de los terrenos de juego muy pronto, con tan solo 19 años, por culpa de una lesión de rodilla, el técnico tiene vinculada toda su carrera al fútbol ruso, especialmente al CSKA, al que dirige desde 2009, por lo que tiene ganada su reputación en el país pese a su falta de éxitos internacionales.

Por ello, y con la Copa Confederaciones, primero, y el importante y vital Mundial, después, Slutsky quiere dejar claro en Francia que es el idóneo para conseguir que los rusos puedan ser de nuevo una seria amenaza.