Rosell relega también a Terciado de la sociedad de CEOE para la internacionalización

Presidente de la CEOE, Juan Rosell, en los desayunos de Europa Press

Terciado, presidente del consejo de CEOE Internacional desde abril, pasa a ocupar un puesto secundario sin posibilidad ejecutiva. La decisión es oficial desde el 14 de octubre, con Terciado ya imputado, lo que ha forzado su salida de todas las organizaciones patronales.

La acumulación de puestos y poder por parte de Jesús Terciado se ha convertido en historia en unos pocos días. El proceso, que arrancó en septiembre de 2012 con su dimisión como presidente de Cecale, se ha precipitado con su imputación por haber cobrar más de 300.000 euros de Cepyme a través de dos de sus empresas. Y le ha costado todos y cada uno de los sillones que ha estado ocupando. El último en ser conocido, el del consejo de administración de CEOE Internacional, la empresa de la patronal para promover la internacionalización.

 

La decisión fue oficial el pasado día 14 de octubre, a punto de estallar las informaciones que apuntan a que empresas de Terciado cobraron de firmas que eran proveedoras de Cecale y a las que él daba contratos, y con su querella por percibir un suelo irregular de Cepyme sustanciándose en el juzgado. Con esa fecha, CEOE decidió hacer cambios en la sociedad con la que gestiona la internacionalización. Terciado había sido nombrado presidente de esta sociedad en abril de este año y pasaba a ser el máximo representante del consejo, sustituyendo a los dos administradores que habían llevado la sociedad. CEOE explicó entonces que se trataba de reforzar la sociedad de internacionalización.

 

Sin embargo, semanas después salió a la luz la querlla por sus cobros irregulares en Cepyme y, en julio, Terciado fue imputado y tuvo que declarar por haber cobrado más de 300.000 euros en dos años a través de dos empresas; reconoció que era así y que los cobraba como presidente, a pesar de que los estatutos de Cepyme no contemplan sueldo para el presidente. Este proceso debilitó su posición hasta el punto de que la patronal que dirige Juan Rosell decidía reorganizar CEOE Internacional, relegando a Terciado de presidente a consejero solidario; es decir, de máximo representante del consejo a miembro sin posibilidad ejecutiva. 

 

La salida de Terciado de las organizaciones empresariales, que arrancó tras denunciar la patronal salmantina sus abusos con los gastos de representación, dietas y tarjetas, ha desencadenado su salida de los numerosos puestos que ocupaba. La semana pasada era obligado a dimitir como presidente de Cepyme y como vicepresidente de CEOE, aunque intentó que fuera una renuncia temporal. Este lunes la patronal Confae, donde empezó en las organizaciones de empresarios, decidía relevarle. Y este martes Cecale, desde donde accedió a CEOE y Cepyme, va a dar carpetazo a su etapa con un acuerdo de estabilidad a partir de la aprobación de las cuentas con las que arreglarán el desequilibrio económico arrastrado de la era Terciado.

 

Su pérdida de poder en CEOE Internacional completa un mes nefasto para Terciado. En pocos días ha sabido que la fiscalía se ha negado a archivar la querella por la que se le imputan delitos de estafa o falsedad documental por cobrar sueldos irregularmente de Cepyme; y que además se llamaba a declarar a toda su cúpula directiva en la patronal de las pymes y a su expresidente. Tanto su gerente como su seretario general, que deberían estar al corriente de los pagos que Cepyme hacía a dos empresas de Terciado en concepto de sueldo, aunque los estatutos no lo contemplan para el presidente, declaran este miércoles ante el juez.

 

A este proceso se han unido informaciones que apuntan que el empresario abulense cobraba de empresas a las que concedía contratos como presidente de Cecale; a las revelaciones de la auditoría de cuentas de Cecale en las que se hablaba de gasto excesivo en tarjetas y gastos de representación; el acuerdo en la patronal autonómica para elaborar una auditoría jurídica que esclarezca si cometió delitos en la gestión, y la decisión de denunciarlos si aparecen; y finalmente la decisión del fiscal de investigar su etapa en Cecale y el posible cobro de comisiones por dar contratos de formación.