Rosell deja un Barça más saneado, pero ensombrecido por el caso Neymar y Catar

El que ha sido el 39ª presidente del FC Barcelona y el más votado en la historia, Sandro Rosell i Feliu, ha presentado su dimisión tras unos convulsos días marcados por la querella admitida a trámite en su contra por presunta apropiación indebida en modalidad de distracción en el fichaje de Neymar, y también tras una 'catarización' del club que ha ensombrecido su buen primer año de mandato, en que se consiguieron 16 títulos, y con el saneamiento de las cuentas.

Rosell nació en el barrio más barcelonista de Barcelona, Les Corts, el 6 de marzo de 1964, y desde entonces ha tenido una trayectoria personal y profesional que le ha llevado, siempre cerca del Barça, hasta una presidencia y un mandato que no ha podido finalizar, por su dimisión en un marco judicial y oscuro, aunque con la intención de no dañar la imagen del club.

En tres temporadas y media al frente de la nave blaugrana, Rosell ha podido cumplir con parte de sus promesas electorales, como reducir la deuda de la entidad y sanear sus cuentas, y ha podido continuar con el buen hacer deportivo del primer equipo y de las secciones, aunque ha tenido un protagonismo negativo en temas como el patrocinio de Catar, cada vez con más presencia en el club pese al malestar en la masa social, o los continuos titulares en tribunales que han marcado esta última etapa.

Así, en lo negativo, está sin duda el no poder retener a Pep Guardiola como entrenador del primer equipo de fútbol, entrenador que marcó la mejor temporada en la historia con la consecución del triplete y posterior 'sextete', y que era uno de sus puntos fuertes para acceder a la presidencia en las elecciones.

Por otro lado, también se recordará su mandato por haberse aprobado en él la acción social de responsabilidad en contra del expresidente Joan Laporta, que podría llevarle a los juzgados, por unas pérdidas durante su mandato. La no creación de la Grada de Animación, en disputa con los Mossos d'Esquadra, o la polémica con la entrada de niños en el Camp Nou, han sido también otros de los focos de atención, además de ser perseguido siempre por la "transparencia" que prometió y parece no haber podido cumplir.

El de Rosell, que debía acabar en 2016, se ve interrumpido por el caso Neymar, futbolista apuesta personal y que debía traer alegría y títulos al club. El astro brasileño llegó el verano de 2013 para mejorar el proyecto deportivo, después de una temporada en que se ganó Liga pero se sucumbió ante el Bayern de Múnich en Europa, y con él trajo ilusión y orgullo para un Rosell que festejó traerlo por 57,1 millones de euros, cifra que defiende pese a que la querella en su contra se sustente en lo contrario.

Pero Rosell deja la nave en buena situación deportiva. No ha sido fácil hacer frente a la enfermedad que obligó al entrenador Francesc 'Tito' Vilanova a dejar el banquillo, pero se confió en un 'Tata' Martino apuesta del hasta ahora presidente que está rindiendo. Además, se va tres días después de confirmar que habrá un referéndum en abril para la aprobación de un nuevo Camp Nou sobre la estructura del actual estadio.

TODA UNA VIDA BLAUGRANA

De pequeño ya estaba en la cantera del Barça, aunque fue cedido a un equipo de una peña blaugrana. Después fue recoge pelotas en el Camp Nou durante algunas temporadas, como el técnico del primer equipo, Josep Guardiola, y volvió de nuevo al club como vicepresidente deportivo cuando ganó las elecciones de 2003 como segundo de Joan Laporta.

No siempre ha sido fácil para él estar en el Barcelona. Cuando entró en 2003 fue uno de los encargados de crear y encender el 'círculo virtuoso' que trajo a Ronaldinho al Barcelona y permitió sanear las cuentas del club. Además, a nivel deportivo, fue el artífice de un cambio espectacular que acabó con la larga sequía de títulos. Sin embargo, diferentes discrepancias con Laporta acerca de incorporaciones y salidas abrieron una brecha que no se cerró hasta la marcha de Rosell de la Junta Directiva.

Profesionalmente sirvió al Comité Olímpico Organizador de los Juegos de Barcelona'92 en el área de marketing internacional. Tras las Olimpiadas entró en la multinacional Nike y fue ascendido rápidamente como responsable del área en España y en Portugal y luego en Brasil, donde estuvo cuatro años, antes de crear su propia empresa en Barcelona, Bonus Sports Marketing.

Llegó a la presidencia bajo el lema 'Todos somos el Barça' tras completar un largo periodo de trabajo. Fueron años en los que se dedicó a contactar con los socios y peñas del Barcelona. Conocido por todos gracias a su papel en los medios de comunicación, en cuanto decidió presentarse a las elecciones las primeras encuestas ya le señalaron como favorito. Benedito, Ferrer y sobre todo Ingla basaron sus respectivas campañas en intentar desmontar sus argumentos, sin fortuna.

Rosell fue escogido el 13 de junio de 2010 presidente del FC Barcelona por los socios del club blaugrana, que le dieron una amplía mayoría (61,35 por ciento) sobre sus rivales Agustí Benedito, que dio una sorpresa en una batalla que perdieron con claridad Marc Ingla y el 'delfín' de Joan Laporta, Jaume Ferrer. Se va con 48 títulos sumados entre todas las secciones, menos deuda, pero con la sombra a cuestas por no haber podido cumplir con su promesa de transparencia.