Román no quiere polémica con la Pasión de Zamora aunque avisa: "los problemas internos se resuelven en casa"

JUAN POSTIGO

El presidente de la Junta de Cofradías de Zamora ha pedido al Gobierno regional "prioridad" con respecto a Valladolid en el informe que remitirán a la Unesco para solicitar la declaración de Bien de Interés Cultural Inmaterial de su Semana Santa.

El presidente de la junta de Cofradías de la Semana Santa de Valladolid, José Miguel Román, ha evitado polemizar con su homólogo de Zamora, Antonio Martín Allén, en la carrera por la consecución del título de Bien de Interés Cultural Inmaterial que concede la Unesco. Román dice que la solicitud de petición corresponderá al Ayuntamiento de Valladolid, aunque la Junta de Cofradías apoyará la iniciativa.

 

La problemática ha surgido cuando el responsable de la Junta de Cofradías de Zamora ha pedido “prioridad” a la Junta de Castilla y León en el informe que deberá sellar el Gobierno regional antes de elevar la petición a la Unesco. Desde Zamora se reconoce que el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, se ha adelantado a la hora de hacer pública la petición de la declaración BIC para la Semana Santa vallisoletana, pero aseguran que las cofradías zamoranas llevan con el trámite más de un año y medio.

 

Por eso piden a la Junta de Castilla y León que respete el orden de solicitud para que la candidatura zamorana pueda llegar antes a París que la de la capital de la comunidad. De hecho, según se han publicado en algunos medios zamoranos la decisión se iba a comunicar el Domingo de Ramos, cuando se vieron sorprendidos por el anunció de León de la Riva.

 

Por si fuera poco, a esta carrera se une Medina de Rioseco, cuyo alcalde, Artemio Domínguez fue el primero que venía avisando desde hace varios meses de su intención de trabajar por alcanzar este marchamo de protección y calidad.

 

Tribuna de Valladolid se ha puesto en contacto con José Miguel Román, presidente de la Junta de Cofradías de Valladolid, quien ha echado balones fuera ya que “es un tema que tramita el Ayuntamiento” y no quiere “ninguna polémica”. No obstante, acudiendo al refrán de “a buen entendedor pocas palabras bastan” que él mismo ha utilizado ha dicho que “cada uno en su casa debe resolver sus problemas internos y olvidarse de los demás”.

 

Román cree que esta declaración ayudaría a la Semana Santa en su protección patrimonial, pero sobre todo añadiría un elemento “distintivo” a la Pasión vallisoletana, una vez que la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional se ha proliferado en muchas Semanas Santas en los últimos años.

 

No obstante, el responsable de la cofradías vallisoletanas cree que este tema “no se solucionará en un mes, ni en dos, ni si quiera en un año”, por lo que considera necesario “con los pies en el suelo trabajar en otros asuntos que hay que resolver”, antes de incidir que “cada uno en su casa deben resolver sus problemas internos”.