Rodríguez ensalza los tres clavos del Cristo de las Mercedes en su Soneto de las Siete Palabras

El periodista vallisoletano Miguel Ángel Rodríguez ha presentado el soneto que leerá Álvaro Gimeno en la mañana del Viernes Santo para anunciar el Pregón de las Siete Palabras.

 

Tres Clavos

 

Tres clavos ensartan a Dios burlado
en la cruz, tiznado de sangre y pena.
Piel exangüe, blanca –de luna llena–;
boca sin aire, ojos entrecegados.

 

Retazos de un martirio despiadado
cubren Su cuerpo de fuerza serena.
Brutal llaga proclama la condena
en silencio, ya yerto: derribado.
 

Eccehomo que perturba la conciencia:
alma herida, aflicción desgarradora,
un vértigo de dolor e impotencia.

 

Solo está Cristo en la angustiosa hora;
un negro telón agranda Su ausencia:
transido, ante el Dios muerto, el Hombre llora.

La Cofradía de las Siete Palabras ha presentado en la tarde noche de este viernes del Soneto para el Pregón de las Siete Palabras. Su autor el periodista vallisoletano Miguel Ángel Rodríguez –portavoz del Gobierno en 1996–, Hermano Mayor de la Cofradía de las Siete Palabras en el año 1997, quien sale en procesión vestido de capuchón rojo y hábito crema cada año desde su juventud ha estado acompañado en la presentación por Luis Jaramillo Guerreira, director regional de la Cadena Cope en Castilla y León, y por Francisco Javier Martín Cocho, Alcalde-Presidente de la Cofradía.

 

El soneto fue leído por Álvaro Gimeno, pregonero de la Cofradía de las Siete Palabras, que será el encargado acompañado de otros cofrades, todos ellos a caballo, de anunciar por las calles de Valladolid la celebración en el mediodía del Viernes Santo en la Plaza Mayor del Sermón de las Siete Palabras, este año a cargo del Antonio Pelayo Bombín, sacerdote y periodista.

 

Tras ello se proyectó un audiovisual del soneto con la voz del locutor y periodista Carlos Herrera. "Tres clavos" es un soneto clásico, en endecasílabos y rima ABBA ABBA CDC
DCD, como mandan los cánones más ortodoxos.

 

NUMEROLOGÍA

 

En su poema, el autor ha escondido un secreto -fácil de adivinar–: al unir las letras de los primeros versos de los dos cuartetos y los dos tercetos se forma el acróstico "TRES". Rodríguez ha querido así remarcar el número de clavos que sujetan al Cristo de Pompeyo Leoni en la cruz.

 

Miguel Ángel Rodríguez ha forzado el acróstico subrayando el altísimo significado simbólico que tiene en numerología el dígito 3, tanto en el Judaísmo como en el Cristianismo, y también en muchas otras culturas clásicas. 

 

En el caso del Cristianismo, la simbología del TRES es tan importante que describe a Dios como TRINO (Padre, Hijo y Espíritu Santo), y también cuenta los días que tardó Jesucristo en resucitar (TRES), entre otros datos que trazan la importancia de este número que significa la totalidad y la integración por unir otros TRES importantes conceptos: pasado, presente y futuro.

 

 

A diferencia de la mayoría de los pregones proclamados por la Cofradía desde el inicio de esta tradición, Miguel Ángel Rodríguez no habla ni del pueblo en la calle, ni siquiera cita las Siete Palabras de Cristo en la Cruz: el soneto es una descripción dramática e impresionista del impresionante Cristo crucificado de Pompeyo Leoni y del sentimiento que evoca al contemplarlo.

 

Como curiosidad desde el punto de vista literario, destaca que solo en dos ocasiones en la historia de los pregones desde 1941 se han utilizado las terminaciones "-ena" o "enan" en la rima, que fue en 1962, por Padre Ramón Cué, y en 2013, por Juan Carlos Fernández Aganzo. En 2015 será la tercera vez.