Ricciardo se cuela en la 'batalla' de los Mercedes y logra la victoria en Spa

Hamilton se vio obligado a abandonar la carrera tras un choque con su compañero de equipo, Nico Rosberg.

El piloto australiano Daniel Ricciardo (Red Bull) se ha llevado la victoria en el Gran Premio de Bélgica, que se ha disputado en el trazado de Spa-Francorchamps, seguido de cerca por el líder del Mundial, el alemán Nico Rosberg (Mercedes), y por el finlandés Valtteri Bottas (Williams), mientras que el español Fernando Alonso (Ferrari) fue octavo.

  

La carrera de los Mercedes comenzó a torcerse en la segunda vuelta. La gran competencia entre Hamilton y Rosberg por ganar cada Gran Premio les jugó una mala pasada en la chicane de 'Les Combes', donde en plena lucha por la primera plaza hizo que el británico pinchara una rueda.

  

El pinchazo acabó dañando el fondo del monoplaza, provocando una pérdida de velocidad que finalmente obligó a la retirada del inglés. Sin embargo, Hamilton no fue el único damnificado del incidente y Rosberg también vio cómo su monoplaza perdía una gran carga aerodinámica y como consecuencia, posiciones en la parrilla.

  

Esto lo aprovecharon los monoplazas austriacos para ponerse al frente de la carrera. Sebastian Vettel (Red Bull) se puso en cabeza, pero pocas vueltas después Daniel Ricciardo consiguió adelantarle para ponerse al frente de la carrera, lugar que no abandonó. Por detrás, Kimmi Raikkonen (Ferrari) y Bottas escalaron a la cabeza de carrera para librar una intensa lucha por un puesto en el podio.

  

Ya en el último tercio de carrera, el líder del Mundial consiguió poner a punto el monoplaza y fue remontando puestos hasta escalar a la segunda posición, firmando un notable segundo puesto que le aleja aún más de su rival y compañero de equipo Lewis Hamilton, que se fue con un cero en su casillero por tercera vez.

  

Por detrás, la velocidad punta del Williams de Bottas acabó con las aspiraciones de Raikkonen a meterse entre los tres primeros. Aún así, el finlandés vuelve de las vacaciones ganando la batalla con Fernando Alonso, que por primera vez en la temporada queda por detrás de su compañero de equipo.    

 

ALONSO ALARGA UN AÑO MÁS SU MALDICIÓN EN SPA

  

Por su parte, el asturiano sigue sin encontrar la suerte en el trazado belga, y desde que ganó en la Fórmula 3000 en el año 2000 el asturiano no ha vuelto a conocer la victoria en los diez años que lleva a los mandos de un Fórmula 1.

  

La carrera de Alonso se truncó antes de la salida. Con el coche preparado para dar la vuelta de calentamiento, un problema en el arranque hizo que el motor no se accionara, provocando que los mecánicos de Ferrari se quedaran sobre la parrilla más tiempo del permitido.

  

'Il Caballino Rampante' finalmente arrancó y pudo comenzar la carrera sin problemas, pero la presencia de los mecánicos sobre la pista provocó que sancionaran al asturiano con un 'stop and go' de cinco segundos, lo que acabó con sus opciones de terminar en los puestos de cabeza.

  

A la sanción se le unió la falta de ritmo del Ferrari durante la carrera, que imposibilitó el trabajo del español para defenderse de los ataques de sus rivales y que le hizo mantenerse a rebufo de Magnussen (McLaren), sexto, durante toda la carrera.

  

Para acabar el mal fin de semana, Alonso vivió una última vuelta de locos luchando por la posición con los dos McLaren y con Sebastian Vettel, con el que tuvo un toque en la última vuelta que le acabó relegando a la octava plaza.

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