Ricard Casas: “Ahora somos un equipo diferente”

Ricard Casas, entrenador del Baloncesto Valladolid. JUAN POSTIGO

El entrenador del Baloncesto Valladolid destaca que “nunca han dejado de pensar en ganar” tras dos partidos con una imagen aceptable en la previa ante el Bruixa d’Or.

“Queremos ganar, nunca hemos dejado de pensar en ello, aunque a veces a mucha gente pueda parecerle algo secundario”. Se puede decir más alto pero no más claro. Así de contundente se mostraba Ricard Casas en la previa del Baloncesto Valladolid ante el Bruixa d’Or, que se disputará este sábado a las 19.00 horas en el Pabellón Pisuerga. “Hay ganas de ganar un partido ya, si seguimos así, lo conseguiremos”, seguía el técnico.

 

Y es que aunque se vea la salvación como en un lejano horizonte, casi inalcanzable, si algo tiene en mente Casas es que al menos hay que intentar dejar el listón a un nivel aceptable. Cuando le preguntan sobre una posible victoria, asegura que “primero hay que plantearse mejorar, segundo ganar y ya para entonces, aunque parezca imposible, en la permanencia”. Dentro de lo utópico que parece todo, paso a paso.

 

Lo que sí es innegable es la mejora que ha sufrido el equipo con la llegada de los últimos fichajes. Triste consuelo, con el desembarco de Pepe Pozas, Lamont Mack y Armon Johnson, se ha conseguido perder dando al menos una imagen aceptable e incluso rozando la victoria si no fuera por dos inoportunas pájaras en los minutos finales.

 

“Las nuevas llegadas han sido aire fresco. Han venido todos con ánimo, comunicativos y con mucho espíritu. Está claro que con Armon hay que andar con cuidado con el físico dada su reciente lesión, pero en el tema mental está ayudando mucho. Por su parte Lamont también está muy bien, y no solo es lo que ellos aportan, sino lo que no nos restan otros”, siguió Casas en un claro palo a aquellos jugadores que ya no están.

 

“Ahora somos un equipo diferente”, alzó la voz con un tono optimista. “Hemos notado mejora, y es evidente que vamos a más”, si bien reconoció que sin victorias no se consigue nada.

 

En cuanto al Bruixa d’Or, que aunque parezca complicado de enfocar así se trata del penúltimo clasificado contra el último –el Manresa lleva siete victorias, cinco más que el Baloncesto Valladolid y pelea con UCAM Murcia y Estudiantes para no ocupar la segunda plaza de descenso- y se trata de un partido vital, Casas ve al equipo catalán como “un rival que compite bien”.

 

“Tienen mucha implicación y mucha frescura en su juego. Queremos competir y no es fácil, pero ellos casi siempre lo hacen partido tras partido”, comentó antes de destacar a Eriksson y a Álex Hernández en el juego de La Bruixa.

 

“Podemos ganar, y no solo a Manresa. Semana tras semana no nos fijamos en quién es el rival, no podemos centrarnos en quién es, simplemente en mejorar y en tratar de ganar partidos”, concluyó.

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