Reyes y Ayon lideran el estreno blanco

Victoria sin brillo del Real Madrid en Europa

Victoria sin brillo del Real Madrid.

FICHA TÉCNICA


REAL MADRID: Llull (7), Rudy (5), KC Rivers (5), Ayón (10), Bourousis (8)--cinco inicial--; Sergio Rodríguez (9), Nocioni (7), Campazzo (2), Reyes (11), Slaughter (-), Carroll (7) y Maciulis (9).

ZALGIRIS: Lekavicius (8), Lipkevicius (-), Andersen (19), Jankunas (5), Javtokas (4) --cinco inicial; Vene (-), Gudaitis (6), Kariniauskas (5), Songaila (8), Milaknis (13), Dimsa (2), Ulanovas (1).

PARCIALES: 13-14, 19-21, 24-14, 24-22.

ÁRBITROS: Rocha (POR), Dozai (CRO), Trawicki (POL). Sin eliminados por faltas.

PABELLÓN: Barclaycard Center. 8.824 espectadores.

El Real Madrid consiguió la victoria ante el Zalgiris Kaunas (80-71) en su primer encuentro de la presente Euroliga, en un partido en el que el equipo de Pablo Laso no brilló, que acabó sacando adelante con un buen segundo tiempo defensivo y en el que Felipe Reyes y Gustavo Ayón -34 de valoración entre ambos- acabaron como los mejores del partido.

El conjunto blanco juega este año la máxima competición continental con la presión añadida de que la 'Final Four' se juega en su casa. Una carga que notó de inicio ya, en un partido con mucho menos brillo en comparación con esta misma fase el pasado año y que ganó por defensa, oficio y calidad individual.

El Madrid iniciaba su periplo en la Euroliga ante un equipo al que el pasado año se enfrentó en cuatro ocasiones con un balance favorable de 3-1. Especialmente en el Barclaycard Arena, donde despachó a los lituanos con dos palizas -95-67 en la primera fase y 108-72 en el 'Top-16'-. Una dinámica que, a pesar de la derrota, cambió el conjunto de Kaunas este viernes ofreciendo una mejor imagen.

Los de Gintaras Krapikas empezaron dominando el partido en Madrid. Conscientes de la fortaleza blanca al contraataque, impidieron correr al equipo de Laso, lo que les hizo tomar la delantera en el marcador (9-15, min.8). El actual subcampeón de Europa no conseguía obtener fluidez en el ataque estático y jugaba a remolque de los bálticos.

No varió la situación en el segundo cuarto, territorio donde el pasado año se acostumbró a destrozar a sus rivales con el ritmo que marcaba Sergio Rodríguez. Este viernes, el canario, MVP de la competición regular del año pasado, estuvo apagado en consonancia como todo el equipo, pero acabó decorando su actuación con nueve puntos y un par de asistencias.

Los lituanos vivían del descaro de sus jóvenes -seis de sus jugadores son nacidos en los 90- y de la calidad de un Anderson -19 puntos, 13 de ellos al descanso- que se mostró infalible en el triple en los primeros 20 minutos. Ni siquiera la enérgica entrada de Nocioni evitó que la sorpresa saltara en el antiguo Palacio de los Deportes al descanso.

UN TERCER CUARTO SÓLIDO LE BASTA AL MADRID PARA VENCER

Tras la reanudación, el Madrid elevó la intensidad defensiva y, sin jugar un baloncesto brillante, consiguió tomar el mando del partido. Con un 2+1 de Bourousis el cuadro blanco volvió a empatar el partido (39-39, min.23). Una canasta que entró dentro del parcial de 10-0 que llevó el partido del 35-39 a un 45-39 con el que el Madrid empezó a cimentar su victoria final.

Fue el único cuarto, el tercero, en el que el Madrid fue realmente superior este viernes a su rival. El paso por los vestuarios llevó a los de Laso a mejorar la concentración defensiva e incluso a poder tirar algunos contraataques. A falta de tener un buen día en el tiro exterior -pilar del juego blanco-, el Madrid recurrió a la solidez para salir victorioso.

El último y definitivo cuarto arrancó con un triple del lituano Maciulis que puso al Madrid por primera vez con diez de ventaja (59-49, min.31). El alero hizo nueve puntos, con dos triples sin fallo, y capturó cinco rebotes en un partido especial para él, ya que jugaba contra el equipo de su ciudad y en el que jugó durante cuatro temporadas.

Precisamente Maciulis atajó de raíz el último momento complicado del choque al responder desde la línea del 6'75 al triple que su compatriota Milaknis había metido en el ataque anterior para acercar a los suyos a cinco puntos (66-61). No se acercaría tanto en el resto del partido Zalgiris pero salvó el honor en su debut ante un subcampeón de Europa que tiene aún camino por recorrer para llegar a su mejor nivel.

 

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