Retraso del cultivo, menor superficie y rendimientos abren una nueva campaña de remolacha en Salamanca

La estimación de producción asciende a 568.000 toneladas en Toro; en Miranda, 432.000 toneladas y en La Bañeza, 500.000 toneladas, para un total de 1.500.000 toneladas.

El sector de la remolacha encara una nueva campaña en la provincia de Salamanca con unas perspectivas muy poco halagüeñas dadas las circunstancias que rodean al mismo. Retraso en la siembra y por tanto en la recogida, menor superficie sembrada y unos rendimientos más bajos.

 

Tal es así que los productores, que apenas cuentan con ayudas dentro del sector, capean el temporal de un cultivo antes estrella, intentando conseguir grandes producciones que esta año tampoco podrán lograr.

 

De hecho, las previsiones indican que los rendimientos oscilarán entre las 90 y 95 toneladas por hectárea, cuando la búsqueda de la competitividad ascendía a 120 toneladas por hectárea la supervivencia dentro del sector.

 

Con estas perspectivas, los agricultores no son optimistas y aún se mantienen a la espera para poder comprobar si la calidad del cultivo es buena y si su riqueza es la adecuada pese a todos los inconvenientes.

 

APERTURA DE TORO Y MIRANDA

 

La Mesa de Seguimiento del Norte del Acuerdo Interprofesional remolachero azucarero informó de que las fechas de apertura de las fábricas de Azucarera, que será este martes en las plantas de Toro (Zamora) y Miranda (Burgos) mientras que está pendiente por determinar la de la fábrica de La Bañeza.

  

La Mesa anuncio que la remolacha está retrasada respecto a la campaña pasada como consecuencia de las siembras tardías de la primavera, a causa de las constantes precipitaciones de los meses de marzo y abril.  

  

Aparte de este retraso, la remolacha "nació bien", según la Mesa, que ha precisado que ha tenido "un desarrollo normal" y ha recibido los riegos adecuados sin restricciones de ningún tipo.

  

En el último mes, se ha constatado un aumento de peso considerable y, en estos momentos, está en plena fase de mejora de rendimiento y de incremento del contenido en sacarosa, según Azucarera, por lo que "no hay urgencia" en los agricultores "por empezar la cosecha".

  

La estimación de producción de remolacha a recibir por las fábricas es en la planta de Toro de 568.000 toneladas; en Miranda, 432.000 toneladas y en La Bañeza, 500.000 toneladas, por lo tanto, un total de 1.500.000 toneladas de remolacha.