Resignación en Lauki por la cerrada posición de Lactalis para no vender la fábrica de Valladolid

Concentración de los trabajadores de Lauki a las puertas de la fábrica.

Los trabajadores se vuelven a concentran conscientes de que la empresa tiene compradores potenciales pero Lactalis sigue cerrada en su posición.


 

"Tenemos comprador", "queremos trabajar en Valladolid" o "Lauki sí se vende" son algunos de los gritos que se han oído en una concentración, en la que se han colocado carteles con las marcas de Lactalis que los trabajadores instan a no comprar, otros en los que se insiste en que hay comprador "con futuro" o letreros de "se vende".

 

Los trabajadores, acompañados por amigos y familiares así como por el concejal de Participación Ciudadana, Juventud y Deportes, Alberto Bustos, han mostrado un ataúd negro en el que se asegura que Lactalis y Puleva quieren "enterrar" el futuro de 85 empleados y 60 años de historia en Valladolid, desde 1958.

 

A esta concentración seguirán otras protestas que continuarán hasta finales de septiembre, toda vez que el cierre de la planta está previsto para el 1 de octubre.

 

Así lo ha expresado el presidente del Comité de Empresa, José Manuel González, quien ha recordado que hay dos ofertas de compra presentadas a la Fundación Anclaje, que se las transmitirá en próximos días a la multinacional Lactalis, propietaria de Lauki.

 

"POLÍTICA" DE EMPRESA

 

Sin embargo, González, en declaraciones a los medios recogidas por Europa Press, ha incidido en los "precedentes" que hay por parte de la empresa, que "deja pasar el tiempo", y que ya dijo que no vendería a otra sociedad del sector. En este sentido, el presidente del Comité de Empresa cree que no venderán "sea el que sea", aunque sea la mejor oferta, porque "no quieren vender".

 

De hecho, ha aclarado que una de las ofertas suponía la producción de salsas o productos energéticos, que no serían competencia, aunque incluía mantequilla, que sí podría serlo. "Aunque fuera hacer cacahuetes, no van a vender", ha insistido González, quien considera que es parte de la política de empresa de Lactalis.

 

En este contexto, ha señalado que el cierre supondría entre 400 y 500 puestos de trabajo perdidos, no sólo los de los 85 empleados de la Central Lechera, y ha destacado que la empresa pertenece a un sector estratégico, el primario, par la Comunidad. "Castilla y León nos necesita", ha agregado.

 

José Manuel González ha destacado la labor de la Fundación Anclaje en el intento de buscar un comprador, pero ha reiterado que "propongan lo que propongan, no quiere vender".

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