Representantes de trabajadores mantienen la lucha por Lauki cada vez con menos esperanza

JORGE IGLESIAS

En la concentración de este sábado 24 de septiembre, a solo seis días del cierre definitivo, las fuerzas sociales e institucionales quieren proponer alternativas a Lactalis pero no confían en que la multinacional responda.


 

Voluntad pero poca esperanza. Así se podría resumir las palabras que los representantes de los trabajadores de Lauki han pronunciado este 24 de septiembre en una nueva convocatoria de apoyo a los empleados de la fábrica lechera, a seis días de que Lactalis ejecute el ERE que llevará al cierre de la empresa en Valladolid.

 

Los representantes de los trabajadores han mostrado diferentes posturas pero casi todas con el mismo pesar y la misma sensación de que Lactalis los ha engañado. "Esto ha sido una farsa, y trabajando hasta septiembre les hemos hecho hasta un favor" expresaba uno de los sindicalistas, al que otro añadía sobre el número de gente que se ha dado cita en la convocatoria que ha conducido la manifestación desde la Plaza Mayor hasta la fábrica: "Somos humanos y la gente se cansa, ves que estás luchando pero no ceden nada".

 

El día 30 de septiembre será el último que los trabajadores de Lauki en Valladolid vayan a trabajar, si no cambian las cosas, y el 10 de octubre comienzan los traslados de los empleados a otras factorías de España. Pero aún queda una opción, según los sindicatos: "El día 29, que esperemos que venga la consejera de agricultura para ver qué noticias tiene desde Francia, si Lactalis ve a bien nos sentaremos en la mesa sin rayas rojas. Pero si vemos que van a seguir jugando con los terrenos, con la parte social y con la ciudad, romperemos la mesa y judicializaremos el tema de la venta". 

 

Y es que una de las opciones que anuncian los representantes sindicales es la de acudir a la justicia europea. "Desde Europa han dicho que aceptan nuestra reclamación y nos piden que fundamentemos aquello que denunciamos, y esta semana les responderemos, trabajando junto con las administraciones y el comité de empresa".

 

Por último, otro de los sindicalistas mostraba un poco de optimismo a esta situación. "Este no es el final, el cierre no está aceptado por los sindicatos. Vamos a insistir en abrir un proceso de venta donde quepan los trabajadores, pensamos que hay margen para una solución. Insistiremos a la multinacional para que prorrogue el plazo porque si no nos encontraremos con una batalla judicial larga y tediosa, vamos a intentar dañar la imagen de la empresa en Europa si esta no busca una solución" amenaza uno de los representantes, que completa sobre el proceso de venta: "Ha sido una engañiza, lo han planteado en términos imposibles con precios que triplican el real de la fábrica. El día 29 veremos si la multinacional quiere buscar una solución".