Renault, único oasis en una semana 'negra' para el empleo de la Comunidad

Desde el jueves pasado, se han conocido el dierre de Dulciora, la confirmación del de Lauki, los ajustes en Banco de Santander... afectan a centenares de trabajadores. La única buena noticia, el plan industrial de Renault.

La última semana ha sido una de las peores que se recuerdan en materia de empleo en Castilla y León. Ni siquiera un buen dato del paro en marzo, conocido esta semana, puede ocultar la preocupación por las consecuencias presentes y futuras de los ajustes de plantilla y cierres que se han conocido en los últimos siete días. Porque pocas veces se ha dado una concentración tal de malas noticias laborales.

 

El cierre de Dulciora (252 trabajadores a la calle), la agonía de Lauki (otros 85), el anuncio del Banco de Santander para su red y plantilla en España (1.200 despidos y 450 cierres de oficinas a falta de conocer el efecto en Castilla y León), los planes de BBVA y, por último, las desvinculaciones de Banco Ceiss (hasta 1.120 trabajadores afectados) dejan en anécdota cualquier dato coyuntural de reducción del paro, como lo es el de marzo. Sólo se ha salvado Renault, que ha rubricado un acuerdo hasta 2020 con una histórica cifra de contratación.

 

 

SEMANA NEGRA

 

El pasado jueves, día 31 de marzo, Mondelez International anunciaba el cierre de su planta de Valladolid, que afectará a 252 empleos, y la venta de la marca Dulciora a Eurazeo, una compañía de inversión de origen francés. El cierre de la planta de Valladolid, que está previsto para antes del final de 2017, parece una decisión definitiva a la espera de iniciar el diálogo con los representantes de los trabajadores, que ya se han negado a todo.

 

También el jueves Lactalis, dueña de Lauki, comunicaba al comité de empresa su decisión firme de proceder al cierre de la planta de Valladolid. El cierre de la fábrica cayó como un mazazo el día 10 de marzo y está previsto para el próximo día 30 de junio a pesar de los reiterados intentos de sindicatos y administración para encontrar otra salida. De hecho, la dirección ya ha comunicado el cierre a los 85 trabajadores afectados.

 

 

El pasado viernes, día 1 de abril, el Banco CEISS, lo que fue Caja España-Duero, anunciaba a la representación legal de los trabajadores la necesidad de constituir la mesa de negociación para el inicio de un proceso de reestructuración laboral. La primera reunión se celebró el martes, día 5 de abril, y de ella salió una cifra descorazonadora: 1.120 desvinculaciones. La reestructuración está en su primera fasae de negociaciones y es posible que la cifra acabe siendo muy inferior.

 

También el día 31 de marzo se conocieron los primeros datos del duro ajuste en el Banco de Santander, que va a cerrar 500 oficinas en toda España. Este miércoles la entidad dio a conocer más detalles de su plan de ajuste, que incluye 1.200 despidos en todo el país. Habrá que ver cómo afecta este plan a Castilla y León, pero el proceso anunciado afectaría, principalmente, a las de menor tamaño, aquellas que tienen entre uno y tres empleados, ya que la entidad apuesta por las macrosucursales.

 

Este ajuste viene determinado por la irrupción de las nuevas tecnologías, mismo motivo que alega BBVA para un futuro plan 'a largo plazo' para reducir sucursales.

 

Todas estas noticias han ido coleando durante los últimos siete días, dejando un regusto amargo en casi todas las instancias. Los sindicatos se han puesto en pie de guerra, también la Junta ha mostrado su disgusto no disimulado por lo que está ocurriendo, y los partidos con representación institucional se mueven entre la indignación y la incredulidad.

 

 

UNA DE CAL Y CINCO DE ARENA

 

La única buena noticia de las últimas semanas la ha protagonizado Renault. Hace justo una semana que la Dirección del Grupo Renault en España y los sindicatos UGT, CCOO y Sindicato de Cuadros alcanzaban un principio de acuerdo laboral para los años 2017 a 2020, con el que se facilitaría la puesta en marcha del III Plan industrial en las factorías de la marca del rombo en España, Palencia, Sevilla y Valladolid. 

 

En materia de empleo, se ha acordado finalmente la formalización de un mínimo de 2.000 contratos indefinidos desde la fecha de firma del acuerdo hasta el 31 de diciembre de 2020, con el compromiso por parte de Renault de que entre ellos estén "un mínimo de 1.400" de los empleados que actualmente tienen contrato relevo -1.488-. Esta modalidad, además, se mantendrá para los cuatro años de vigencia del acuerdo.

 

Por ello, los sindicatos consideran que se trata d un "acuerdo histórico", con 2.000 contrataciones indefinidas, lo que sería "la cifra más importante de los últimos 35 años en Renault-España".

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