Rajoy 'pasa' de esta ronda, ¿y ahora qué?

Rajoy en Moncloa

La renuncia del candidato del PP no modifica sustancialmente el proceso. Habrá nueva ronda de contactos, para los que no hay límite, y nada impide que Rajoy pueda aceptar el encargo de formar Gobierno. El plazo para otras elecciones sólo arranca con la primera votación de investidura.

La decisión de Mariano Rajoy de renunciar a un posible encargo para formar gobierno, el paso natural que siempre hasta ahora se había producido, no modifica los plazos previstos en la Constitución y el Reglamento del Congreso para formar Gobierno, que sólo empiezan a contar cuando se produce la primera votación en la Cámara baja. El presidente del Congreso, Patxi López, tenía prevista la junta de portavoces y la puesta en marcha del proceso la semana que viene, pero ahora cambian los pasos.

 

Tras la decisión inédita de Rajoy, Felipe VI emprenderá una nueva ronda de consultas con los partidos políticos, a partir del próximo miércoles. Primero, el lunes, recibirá a Patxi López para informarle de su intención de abrir una segunda tanda de conversacionesLa Constitución establece que el Rey debe proponer un candidato a la Presidencia del Gobierno.

 

Después de esos nuevos contactos, Felipe VI podrá proponer de nuevo a Mariano Rajoy o al candidato de otro partido, momento en el que volverá a llamar al presidente del Congreso, Patxi López, para comunicarle su decisión. Para ello no tiene plazo límite, aunque las conversaciones que han terminado con la renuncia de Rajoy se han demorado sólo unos pocos días. 

 

El presidente del Gobierno en funciones, tal y como ha explicado, no está descartado para presentar su candidatura porque, si logra los apoyos necesarios, no hay impedimento legal para que, tras esta nueva ronda, pueda aceptar el ofrecimiento del Jefe del Estado para presentar su candidatura y buscar el apoyo del Congreso.

 

De acuerdo al artículo 99 de la Constitución, López convocará el pleno de investidura del Congreso, para el que tampoco hay un plazo temporal definido, a partir de la propuesta del Rey cuando esta llegue. Tampoco hay un límite de rondas de contactos con los partidos políticos para este cometido.

 

Cumplida esta misión reservada al jefe del Estado, el único plazo que cuenta son los dos meses fijados como plazo máximo para formar Gobierno, tomando como referencia la primera votación de investidura. Pero ese plazo no corre hasta que se produzca esa primera votación que ha quedado a la espera de la segunda ronda de contactos.

 

Sólo si, transcurrido el plazo de dos meses, ninguna de las opciones que se planteen logra la investidura efectiva de un nuevo presidente del Gobierno el Rey tendrá que convocar nuevas elecciones.