Rafael Ansón advierte de que "es muy malo para la democracia" que los medios de comunicación tengan problemas económicos

El presidente de la Real Academia Española de Gastronomía y exdirector general de RTVE, Rafael Ansón, ha advertido  en Valladolid de que "es muy malo para la democracia" que los medios de comunicación tengan problemas económicos y ha sugerido que "el Gobierno debería considerarlo".

   

Ansón -que ha impartido la conferencia 'La influencia de la comunicación en la vida política en democracia', organizada por el Foro de Opinión Nuevo Siglo- ha apostado por que se establezca un sistema de desgravaciones o créditos para ayudar a estas empresas informativas, pero ha desechado el sistema de subvenciones por "condicionar" la "independencia" de los medios.

 

Así, ha defendido el papel que los medios de comunicación tienen en la vida política y ha puesto como ejemplo los últimos casos de corrupción destapados, que hacen que "hoy España sea un país más sano por el miedo que hay a que se den a conocer estos casos", frente a la "impunidad" que, a su juicio, existía hasta ahora.

 

Debido a este "servicio de defensa de la transparencia y de la democracia", Ansón considera "justificado" que los medios "pierdan dinero", al igual que "no se pide al sistema educativo que dé beneficios".

 

En este sentido, ha subrayado el caso del duque de Palma, Iñaki Urdangarin, demuestra que "la estrategia de silenciar y ocultar parte de la verdad no conduce a nada", puesto que "a pesar de que se fue a Estados Unidos para taparlo, no se ha conseguido".

 

ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN

 

Precisamente por ello, ha instado a los diferentes gobiernos a que abandonen estas prácticas y ha asegurado que "el primer Ejecutivo de José María Aznar" ha sido "el último" con una estrategia de comunicación "razonable".

 

No obstante, ha reconocido el "abuso" que, en su opinión, se produce cuando un medio "abusa de su influencia" y pasa de ser "un transmisor de información" a "un creador de opinión", al tiempo que "sustituye a la Policía, al fiscal y hasta al juez".

 

Ante esto, ha abogado por un "equilibrio" que ha admitido "difícil" para que la prensa "sea un contrapoder" y "no un poder", pues en ocasiones "deja de ser el cuarto poder para convertirse en el primero".