Quintanilla de Onésimo se viste de luto para recordar a la víctima del 11-M, Carlos Soto

Fue uno de los dos vallisoeltanos que viajaba en los tres siniestrados. La otra joven, fue Laura Laforga que acudía a Vallecas a dar clase de castellano a inmigrantes.

La localidad de Quintanilla de Onésimo ha amanecido esta mañana teñida de luto. Como en toda España se recuerda el décimo aniversario del trágico atentado de Atocha donde perdieron la vida 191 personas. Entre las víctimas, dos vallisoletanos: Carlos Soto, natural de Quintanilla, y la vallisoletana Laura Laforga.

 

El actual alcalde del municipio vallisoletano Félix Redondo –entonces edil de Cultura- dice que “la condena será perpetua”. El Ayuntamiento de Quintanilla luce hoy crespones negros en todas las banderas del municipio para recordar el “execrable” atentado y unirse al dolor de las familias, especialmente la de Carlos Soto, que reside en el municipio.

 

Félix Redondo explica que no importa el origen de cada una de las víctimas. “Todos y cada uno de los fallecidos eran nuestras familias, eran de nuestra localidad”. Como cada mañana Carlos Soto, de 34 años, subió al tren para dirigirse a San Sebastián de los Reyes y acudir a su trabajo.

 

La segunda de las víctimas fue Laura Laforga, vallisoletana, aunque residía en San Fernando de Henares. Estudió magisterio en Valladolid y el día que perdió la vida viajaba a Vallecas para dar clase de castellano a inmigrantes. Era prima del ex portavoz del Gobierno, Miguel Ángel Rodríguez.