Quince localidades del Canal de Castilla piden un tratamiento global contra los mosquitos

Mantendrán una reunión el próximo lunes en Villarramiel para pedir soluciones conjuntas contra estos molestos insectos que perjudican a vecinos y turistas en la época estival.

Una quincena de localidades de las provincias de Valladolid y Palencia bañadas por el Canal de Castilla, o muy cercanas a su cauce, van a solicitar a las dos diputaciones provinciales un plan general de tratamiento para acabar con los mosquitos que asolan estas localidades durante la época estival.

 

Celebrarán una reunión a la que asistirá la presidenta de la Diputación de Palencia, Ángeles Armisén, y en representación de la institución provincial de Valladolid, el diputado y alcalde de Rioseco, Artemio Domínguez. La cita tendrá lugar a las 18 horas en el Ayuntamiento de la localidad palentina de Villarramiel. Además del pueblo anfitrión han confirmado su asistencia los alcaldes de Autillo, Abarca, Capillas, Meneses, Boada, Villerías, Castil de Vela, Belmonte, Villanueva de San Mancio, tamariz, Medina de Rioseco, Villabrágima, Villagarcía y Villabaruz.

 

El problema de los mosquitos en esta zona se remonta años atrás. Además de la cercanía del Canal de Castilla y de sus charcas, el propio río Sequillo, se suman algunos cultivos de regadío y prados regados ‘a manta’ como los que se localizan en las localidades de Belmonte y Villanueva con más de 100 hectáreas de extensión y que suponen un auténtico foco de estos molestos insectos, que no solo afectan a los habitantes de los municipios, sino a veraneantes y turistas.

 

Algunos pueblos como Rioseco cada año inician un tratamiento con resultados admisibles. No obstante, los municipios afectados pretenden que se ponga en marcha un plan común a todos los pueblos como por ejemplo el de tratamiento de desratización. También se va a solicitar un tratamiento de emergencia, pues en algunas localidades la plaga comienza a ser preocupante.

 

Fuentes cercanas a uno de los ayuntamientos que han iniciado esta movilización consideran que deben ser en febrero y en marzo cuando se traten las larvas de estos insectos y también creen que la solución pasa por un tratamiento conjunto. “De nada sirve que se traten en Rioseco, si hay pueblos a seis o siete kilómetros con este problema”, añaden.