Quince horas a contrarreloj para cambiar el balón de fútbol por el oval en Zorrilla

El estadio José Zorrilla acogerá la final de rugby el 17 de abril. TRIBUNA

Pasadas las diez de la noche, cuando termine el choque entre Real Valladolid y Zaragoza, el Ayuntamiento tendrá algo menos de quince horas para transformar el estadio.

Todo está listo... pero sobre el papel, que a fin de cuentas es lo fácil. Después de que este martes se confirmara que VRAC y El Salvador disputarán la final de Copa del Rey en el estadio José Zorrilla el domingo 17 de abril, las ruedecillas se han puesto a girar. Y no es para menos. Desde las diez de la noche –más bien diez y media- que concluirá el Real Valladolid – Zaragoza de Liga, apenas habrá quince horas para cambiar el redondo del fútbol por el oval de rugby, una tarea complicada, ardua.

 

Y es que con el comienzo de la trascendental final a las 13.00, hay muchas tareas y cabos por atar. Para empezar, acondicionar la posible instalación de los palos, algo para lo que a día de hoy no está preparado Zorrilla. “Hay que ver todo”, comienza explicando Alberto Bustos, concejal de Deportes del Ayuntamiento.

 

“Desde lo más pequeño, la edición de las entradas, la publicidad, el acondicionamiento técnico, los accesos, puertas, limpieza... y la instalación de los campos. El campo es el que es y esto es más complejo de lo que parecía”, hace ver el edil, consciente de que esta es una de esas ocasiones que merece la pena.

 

Y es que para empezar hay que contratar a una empresa para que ponga las zapatas que permitirán la colocación de los palos, lo cual lleva su tiempo. “Primero está el pliego técnico para que varias empresas pudieran licitar y a partir de ahí el diálogo está abierto con todos los implicados. Hay que ver con el Real Valladolid cómo va a ser la obra”.

 

Para Bustos, “el trabajo de los técnicos de la Fundación de Deportes está siendo enorme” y da gusto ver cómo “la gente está muy implicada”. Pero claro, todo debe salir bien. El reloj es muy grande y las expectativas también. “Es una experiencia que no está exenta de riesgo por cómo puede salir, pero hay ilusión. Uno hace un repaso histórico y parece implanteable que a dos meses de la celebración haya conseguido esta repercusión”, sigue el concejal.

 

La pregunta final, ¿se atreve el concejal a poner un número de espectadores, teniendo en cuenta que en Zorrilla caben algo más de 26.500? “Hay tantos condicionantes que a ver cómo responde la gente... Va a ser el que más gente atraiga en años, desde luego. Ahora, ¿cuántos? Eso ya no lo sé”, sonríe. Habrá que esperar al 17 de abril cuando las espadas de ambos equipos vallisoletanos ya estén en todo lo alto.

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