¿Quieres decir no a la invitación de una boda y no sabes cómo hacerlo?

Hay varias opciones a la hora de declinar las diferentes invitaciones a bodas veraniegas, pero para poder dar una excusa buena, y que sea realista, debes evitar exagerar o mentir descaradamente. 

Hay varias opciones a la hora de declinar las diferentes invitaciones a bodas veraniegas, pero para poder dar una excusa buena y que sea realista, debes evitar exagerar o mentir descaradamente. Hay excusas que debes evitar por todos los medios si quieres librarte de ir a una boda sin quedar mal. Es esencial que no repitas la excusa mil veces. Lo que inventes tiene que ser "real" y tienes que creértelo primero para que se lo crean los novios. Como es real, no es necesario insistir en el motivo por el que no puedes ir. Con decirlo una vez es más que suficiente para que los futuros esposos capten el mensaje. 

 

El negocio de la boda al que hay que sumar la despedida de soltera/o es beneficioso para los novios. Solo para los novios. ¿Te han invitado a una boda y no sabes cómo librarte de ella? ¿A cuántas bodas has ido por compromiso?

 

El hecho de que alguien se case es importante para los novios más que para el resto de personas. El acto del matrimonio afecta a la pareja, pero los amigos son ajenos al evento. No son pocas las personas a las que les da lo mismo que alguien se case o se deje de casar. Los familiares cercanos suelen ser los que más interés muestran por un evento de estas características, pero muchos amigos se sienten obligados a ir y no saben cómo decir NO a dicho evento.

 

Te damos 10 excusas para que puedas rechazar la invitación y quedarte tan campante. 

 

1- Cuestiones de trabajo importantes. Puedes alegar que los compromisos laborales te atan de forma inexcusable y que, sintiéndolo mucho, no podrás asistir a tan esperado evento. No está el trabajo como para jugar en él por una boda. Los novios lo entenderán a la perfección si analizan un poco la situación laboral en España. Los novios lo entenderán mejor aún si viven en Salamanca.

 

2- Echar la bola a otro tejado. Es una técnica útil para echar la culpa a terceras personas. Los motivos pueden ser de todo tipo. Puedes acompañar a algún familiar a una cita médica ineludible, ayudar a alguien con una mudanza o prestarte como taxista para llevar a alguien el día del evento a algún lugar acto importante como una entrevista de trabajo.

 

3- No se puede acudir a dos eventos el mismo día. ¿No has pensado que puede casarse otro amigo ese mismo día en otra ciudad? Parece sencillo, pero quedarías mal con la pareja al aceptar una invitación y rechazar otra. Es una buena excusa si te da igual cómo se lo tomen "los novios a los que dejas plantados". ¿Gastarte el dinero del famoso respigo en un viaje a alguna ciudad que siempre has querido conocer? Tan solo tienes que comprar un billete de avión para ese mismo día. Con los vuelos baratos que hay en la actualidad, te gastarás lo mismo o incluso menos de lo que ibas a depositar en mano de los novios. Disfrutarás de un dia con la persona que te iba a acompañar a la boda, el dinero quedará en casa y no en manos de los que decidieron casarse por todo lo alto gracias al bolsillo de sus invitados. 

 

4- Ser claro y transparente como el agua. Una de las mejores excusas es la sinceridad. Las personas que son cristalinas no suelen tener estos conflictos e indecisiones a la hora de responder -no- a una boda. "No tengo la suficiente confianza contigo como para ir a tu boda" o un "No, no nos conocemos demasiado como para ir a tu evento, lo siento".

 

5- El terremoto inesperado. Otra posibilidad a la hora de declinar la invitación a una boda es alegar que ocurrió algo inesperado en el último minuto. Las enfermedades no suelen estar bien vistas como excusas, ya que tendemos a pensar que después nos pasará algo malo por mentir en un asunto que consideramos delicado. Si no tienes problemas con ese pensamiento utiliza la fórmula: "No me encuentro muy bien, he estado toda la noche con vómitos y fiebre. No quiero pegarte un resfriado el día de tu boda".

 

6- "No me gustan las bodas, prefiero celebrarlo contigo otro día haciendo una comida". Hay que poner la diferencia en la vida. Ser distintos al resto es esencial en el mundo contemporáneo. Una persona puede sentir mucho la muerte de alguien, pero no acudir al funeral porque no le gustan ese tipo de actos. Lo mismo pasaría con las bodas. Son actos demasiado pomposos para nosotros y los novios deben entender que esa es nuestra postura. Si no lo entienden quedarán mal ellos, ya que la oferta de quedar para celebrarlo es real y clara por nuestra parte. 

 

7- Economía de Guerra. La crisis económica ha mellado las economías familiares en España. Si eres joven y no tienes trabajo, el alto coste del respigo es suficiente para declinar la invitación a una boda. 

 

8- Tener personas a tu cargo. "No puedo dejar a mis hijos con nadie este fin de semana, lo siento pero tengo que quedarme con ellos". Las personas mayores también nos pueden sacar del apuro. No se puede dejar a los pobres e indefensos abuelos o padres solos por la boda de alguien. Les puede pasar algo en ese mismo momento y no nos lo perdonaríamos jamás. Los novios lo entenderán a la perfección, ya que ellos también tendrán personas mayores o a su cargo en su entorno familiar cercano. 

 

9- Estoy enamorado de tu pareja. “Lo siento, nunca te lo he querido decir, pero me gusta mucho y no puedo presenciar ese momento.” No es una de las mejores excusas, sobre todo si no es verdad, ya que quedarías mal y las posibilidades de que no te vuelvan hablar son muy elevadas.

 

10- Visita inesperada desde muy lejos.” Acaban de llegar mis tíos desde Buenos Aires y hace años que no los veía. Me gustaría aprovechar el tiempo con ellos”. Las vistas inesperadas se pueden convertir en excusa, aunque no es de las mejores, ya que después hay que conseguir fotos de las visitas en España que te han impedido ir a la boda.