¿Qué va a pasar con los 32.400 millones que tenemos en billetes de 500?

Billetes de 500 euros.

Los técnicos de Hacienda temen que la retirada de los billetes de 500 euros se convierta en una amnistía encubierta para 32.400 millones. No hay límite a la retirada de billetes y puede ser una puerta para delitos que prescriban.

El Banco Central Europeo (BCE) ha confirmado este miércoles el cese definitivo de la impresión del billete de 500 euros tras la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, ya que su gran valor facilita el desarrollo de actividades delictivas, como el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo, sin dejar rastro, según informó en un comunicado. 

 

El billete de máximo valor en Europa dejará de emitirse en 2018, cuando está planeado introducir los billetes de 100 y 200 euros de la nueva serie Euro 2, caracterizada por sus mayores medidas de seguridad. Los billetes de 5, 10 y 20 de esta serie ya se encuentran en circulación, pero seguirá siendo de curso legal en la eurozona y podrá ser canjeado en cualquier banco central del conjunto del conjunto de Estados miembros.

 

Este es un paso importante en la lucha contra el fraude y la evasión fiscal en la Eurozona con la retirada de los billetes de 500 euros de la circulación, si bien al no fijarse ningún límite a esta retirada, se facilitará a quienes los detentan que eviten las responsabilidades penales y tributarias, según advierten los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha). Así, el colectivo de los inspectores destaca que la opacidad concedida permitirá que en junio de este año prescriban los delitos fiscales no agravados correspondientes al IRPF e Impuesto sobre Sociedades de 2010, los delitos de blanqueo de capitales y de cohecho cometidos en 2011, y los delitos de narcotráfico no agravados de 2006. 

 

 

La medida aprobada por el BCE tiene especial impacto en España, donde, de acuerdo a los datos a marzo de 2016, se acumulan 32.398,6 millones de euros en billetes de 500, lo que representa nada menos que el 77,4% del dinero en circulación -41.864 millones de euros-, un porcentaje que se ha triplicado desde diciembre de 2002, año en el que entró en vigor la moneda única, cuando apenas representaban el 25,1% del total.

 

Para Gestha, es ilógico que un billete que no se utiliza en las transacciones comerciales habituales de los ciudadanos -de hecho la mayoría de los españoles no ha visto uno en estos 14 años- tenga una tasa de penetración tan elevada, lo que denota que su utilización ha estado ligada a actividades opacas que escapan del control de la Justicia y de Hacienda.

 

Por el lado de los delitos comunes y de la corrupción, se cuentan los 25 millones en billetes de 500 incautados al clan de los Miami, los 10 millones escondidos en el falso tabique de la vivienda del proveedor de los sellos de Forum y Afinsa o las cantidades movilizadas en los casos más mediáticos de corrupción política. Mientras que por el lado de la evasión fiscal, los billetes de 500 euros eran utilizados para pagar al vendedor el dinero en B que no se escrituraba al comprar un inmueble.

 

De hecho, los billetes de 500 vivieron su momento álgido en España entre 2005 y 2007, coincidiendo con el cénit de la burbuja inmobiliaria, cuando llegaron a suponer la cuarta parte del total de los que se movían por toda la Eurozona. Eso explica que al iniciarse la crisis inmobiliaria disminuyera su uso hasta suponer actualmente el 10,9% de los billetes grandes de toda la Zona Euro. No obstante, su peso en el total del dinero en circulación en nuestro país no ha parado de crecer en los años de recesión, un crecimiento que ha ido en paralelo al incremento de la economía sumergida que ha escalado al 24,6% del PIB de España.