¿Qué tienen la Reina Letizia, Demi Moore o Isabel Preysler que desearía Meg Ryan?

La genética es la reponsable de muchos de los fracasos y aciertos de la cirugía plástica, como por ejemplo de la realizada recientemente por la actriz Meg Ryan, que ha suscitado una fuerte polémica.

Los resultados de su operación contrastan con las de otras famosas o conocidas. Está claro que el buen o mal resultado de una operación de este tipo no depende únicamente del dinero o calidad del cirujano que las ejecute. Así vemos el contraste entre la operación de Meg Ryan y a las que se han sometido por poner un ejemplo, Demi Moore, o si pensamos en España, Isabel Preysler o la Reina Letizia y que han sido "muy sastisfactorias".

 

ISABEL PREYSLER Y LA REINA LETIZIA

 

La genética es clave. Así lo ha asegurado el presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP), Jaime Antonio García Pérez, quien ha comentado que, en ocasiones, el resultado de una intervención de cirugía estética en la cara "no puede ser mejor" debido a la genética del paciente.

 

"La Reina Letizia o Isabel Preysler gozan de una buena genética y eso, unido a que habrán sido operadas por un gran cirujano y que han cumplido con los cuidados necesarios, ha hecho que el resultado sea muy bueno. Sin embargo, Meg Ryan siempre ha tenido un defecto importante en la mejilla y con el paso del tiempo se ha dado un volúmen a esta zona que al final pesa y rompe la armonía de la cara", ha argumentado el doctor.

 

LOS CUIDADOS POSTQUIRÚRGICOS SON MUY IMPORTANTES

 

Ahora bien, no sólo la genética juega un papel importante sino que también depende de la ejecución de la cirugía por parte del profesional y de los cuidados que las pacientes realicen tras pasar por quirófano. Y es que, tal y como ha asegurado, los resultados de este tipo de operación se ven a los seis meses.

 

"Hay famosas que se operan y pretenden mostrarse en público a la semana e iniciar su actividad laboral sin dar tiempo a que los tejidos se acoplen correctamente. En los periodos muy iniciales, las cirugías tienen muchos más estigmas quirúrgicos porque hay muchas zonas edematizadas y, por tanto, su estado es mucho peor. No es lo mismo ver una cirugía plástica de cara a las tres semanas que a los seis meses", ha apostillado García Pérez.

 

Ahora bien, en el caso de la actriz, el experto ha comentado que, posiblemente, tenga un "exceso" de toxina botulínica en el entrecejo y en la zona periocular lo que hace que la mejilla "caiga un poco más". No obstante, ha insistido en que, "posiblemente", dentro de unos meses se le vea "más guapa".