"Que suba Valladolid y que el año que viene este partido sea de Asobal"

La grada del Ángel Nieto, en el partido de este sábado.

El entrenador del Balonmano Zamora, el salmantino Edu García Valiente, ejemplifica con una frase el gran ambiente y el espectáculo visto en el partido entre MMT Seguros y Atlético Valladolid.

La derrota del MMT Seguros esta noche ante el Atlético Valladolid supone prácticamente el adiós de los zamoranos al ascenso directo que sólo da la primera plaza, que ahora se jugarán entre pucelanos y Bidasoa. El conjunto zamorano tiene muy encarrilada la clasificación para el play off en el que también aspirará a regresar a Asobal, pero lo que más ha llamado la atención es que, a pesar de lo mucho que había en juego, la cita ha sido un ejemplo de rivalidad, deportividad y espectáculo en la cancha y en la grada.

 

Los dos entrenadores destacaron al final del partido el gran espectáculo y el ambiente en la grada, sin importar de qué lado había caído la victoria. Aunque su deportividad le avala, no dejaron de sorprender las declaraciones del local, Eduardo García Valiente. "Ganando hoy teníamos que ganar a Bidasoa y esperar algún error, pero con estos equipos va a ser difícil", dijo el técnico local para reconocer que hoy se esfuman las opciones de ascenso directo. "Valladolid y Bidasoa, uno de los dos va a ascender. Que sea el Valladolid, que somos vecinos y tenemos amigos, y que el año que viene este partido sea de Asobal", ha asegurado el entrenador salmantino, que ha destacado como su colega en el banquillo pucelano el privilegio de haber jugado un partido de este nivel con un pabellón lleno y dos aficiones entregadas.

 

De entrada, el club anfitrión, Balonmano Zamora, permitió la llegada masiva del aficionados rivales a los que se abrió la grada del fondo. Y había que contar también con una respuesta masiva de la afición local, que llenó las dos gradas laterales en un día que, además, era de ayuda al club y su cantera. El resultado, 2.000 espectadores en el pabellón Ángel Nieto.

 

En todo momento las dos aficiones se dedicaron a animar a su equipos, presionando en defensa a sus respectivos rivales. El duelo de gradas fue tanto o más intenso que el de la cancha y terminó con la deportividad que rigió en el choque, con la habitual ovación que la grada del Ángel Nieto brinda siempre al rival de los 'guerreros de Viriato', sea cual sea el resultado.