¿Qué pasa en el Club Baloncesto Valladolid?

Mike Hansen, en el centro, durante un entrenamiento con jugadores de la cantera del C.B. Valladolid.

Mike Hansen, Juan Vela, el Ayuntamiento... de fondo la figura de Javier Baró. Reuniones y dudas sobre el futuro proyecto del Club Baloncesto Valladolid que ya nace mal. El posible nuevo presidente se quiere apoyar en una persona que, como gerente del Balonmano Valladolid, dejó al club al borde de la quiebra.

El Ayuntamiento de Valladolid reunió este jueves Mike Hansen con uno de los patronos de la Fundación, Luis Antonio Gómez, junto al concejal de Presidencia Fernando Rubio y el gerente de la Fundación Municipal de Deportes, Francisco de Borja Lara. Solo fue una de tantas, porque por la tarde se vieron las caras Hansen, postulado como candidato a ocupar la presidencia del Club Baloncesto Valladolid, con Juan Vela, presidente de la Fundación Baloncesto Valladolid, y Javier Baró, la persona que viene colocada desde el Ayuntamiento para que se convierta en el eje de la gestión diaria y directa del club.

 

La vuelta al escenario deportivo de Javier Baró llega directamente a través de la relación del alcalde de la ciudad, Javier León de la Riva, con el arquitecto municipal Carlos Baró. Además, a ello se une una relación de familia con Mike Hansen.

 

La situación está compleja. Lo más normal es que Hansen se convierta en presidente del club pero eso ya tendría que haber ocurrido. No obstante, existen bastantes aristas que molestan. Por ejemplo, a los miembros del Patronato no les ha sentado nada bien que el Ayuntamiento busque otro equipo de trabajo cuando ellos han solventado la crisis producida por la gestión y posterior dimisión de José Luis de Paz. Y tampoco las formas de Mike Hansen, que ha llegado con una actitud excluyente hacia personas que llevan trabajando en el club sin cobrar desde hace meses y cuya relación de fidelidad estaba más que acreditada. Incluso, hay algunos trabajadores que ya han manifestado su deseo de no continuar en este escenario tan enrarecido y se han despedido de manera voluntaria. Además, acusan soterradamente a Hansen de filtrar informaciones interesadas que han distorsionado el escenario.

 

Hay un trasfondo más. A nivel legal y jurídico, la persona que representa al club es Juan Vela como presidente del Patronato de la Fundación Baloncesto Valladolid. Vela, borrado de un plumazo de la primera línea desde que el Ayuntamiento le buscara un relevo, sopesa su continuidad y mucho más en las actuales circunstancias. Hansen quiere que siga, y que continúe como están las cosas; es decir Juan Vela firma y otros figuran con el cargo pero sin responsabilidades legales en el caso de existir problemas. Pero Vela se lo piensa porque eso supondría hacerse responsable de decisiones que él no tomará.

 

Un galimatías que no pone precisamente las primeras piedras bien asentadas en el nuevo proyecto. Una vuelta a la casa de los líos cuando, precisamente, el Club Baloncesto Valladolid necesita mucha tranquilidad... y renovar a su entrenador, jugadores, encontrar un sponsor y pagar las nóminas pendientes. Entre otras muchas cosas.

 

 

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