¡Qué nervios!... ¡Ay, no, si soy concejal!

Es indudable que ser cargo público en esta provincia, tiene sus ventajas, aunque en ocasiones el resto de los mortales no entendamos muy bien el porqué de algunas acciones llevadas a cabo por quienes nos gobiernan.

Narran las malas lenguas que hace escasas fechas un cargo público de un municipio del alfoz se las vió moradas en un parking privado de la capital. Tras sufrir un accidente con su vehículo, un Volkswagen Tiguan negro, en esta instalación, el estado de nervios que se apoderó del interfecto, a la sazón tormesina y con melena (para quien quiera más datos), la llevó a tomar una decisión que aún tiene descolocado a este Rumorista.

 

Resulta que la salida de nuestra protagonista no fue otra que intentar 'tapar' su accidente haciendo llamar a una patrulla de la policía local de su municipio para que acudiera a socorrerla hasta este párking de la capital. La sorpresa del vigilante del recinto fue mayúscula cuando vio aparecer a los uniformados para atender solícitos el S.O.S emitido por la edil y rescatarla.

 

El vigilante aún no ha salido de su asombro, parece, y sigue intentando encontrarle sentido a la actuación y el uso de un servicio municipal para fines privados que realizó la protagonista de esta historia. Yo mismo, aún no he logrado atisbar el porqué de semejante salida, pero dados los tiempos que corren buscarle explicación a este suceso supone un dispendio intelectual que, ciertamente, nuestros cargos públicos cada vez se merecen menos.