¿Qué hay que hacer para ser un ciudadano ilustre de Valladolid?

Óscar Puente le entrega la Medalla de Oro de la Ciudad de Valladolid a Javier Reinoso, jefe de los Bomberos. A.MINGUEZA

El Ayuntamiento, según su Reglamento de Distinciones, puede imponer hasta cinco medallas o reconocimientos a personas o entidades “que se hayan distinguido por sus especiales merecimientos”.

CINCO RECONOCIMIENTOS DE LA CIUDAD DE VALLADOLID

 

1. Hijo predilecto de la Ciudad de Valladolid.

 

2. Cronista de la Ciudad.

 

3. Medalla de Oro.

 

4. Medalla de Plata.

 

5. Medalla de Bronce.

Usted puede llegar a ser un ciudadano emérito de Valladolid. Sí, sí, usted, que lee estas líneas con la intención de enterarse qué hay que hacer para que la ciudad, esa en la que quizá haya nacido, rinda un sentido homenaje hacia su persona en un futuro más o menos lejano. Pues bien, para empezar debe saber que hay que ponerse las pilas. El Ayuntamiento está dispuesto a reconocer los méritos de cualquier persona o entidad que lo merezca, y lo hace a través de hasta cinco distinciones o medallas.

 

La lista es bien clara según el Reglamento de Distinciones del Ayuntamiento de Valladolid, aprobado nada más y nada menos que hace 35 años, en 1981. “Con el fin de premiar a las personas y entidades que se hayan distinguido por sus especiales merecimientos, hayan originado señalados beneficios o prestado servicios extraordinarios a la nación o al municipio de Valladolid, la Corporación establece unas recompensas honoríficas”, deja patente el documento en su primer artículo. ¿Pero cuáles son estas?

 

Hasta cinco condecoraciones en función de estos criterios bien fáciles de distinguir. Primero, el título de Hijo Predilecto de la Ciudad de Valladolid. Este se trata de un premio para “aquellas personas que ostentan méritos de acusada excepcionalidad, mantengan una vinculación íntima y continuada con la vida local y comunidad vallisoletana”. Y ya está. Como puede verse no hay mayores requerimientos, aunque lógicamente este sea un argumento difícil de alcanzar.

 

En principio solo el alcalde de Valladolid o el área de Alcaldía tiene la capacidad de dar por bueno este privilegio que, en realidad, cuenta con una gran carga subjetiva, aunque se entiende que solo se entrega en casos excepcionales. ¿Ejemplos? Alguno que podría entender lógico como es el de Miguel Delibes, a quien se le entregó en 1986, o a Francisco Franco, a quien se le concedió todavía en vida el título de ‘alcalde honorífico’.

 

La siguiente distinción sí se trataría de algo más discriminatorio para cualquier ciudadano de Valladolid, y es que el título de Cronista de la Ciudad se entiende que es algo que solo pueden alcanzar “aquellas personas que hayan destacado por sus trabajos en las letras o en el periodismo y mantengan una vinculación continuada con la ciudad”. El último en recibirlo, por ejemplo, fue José Miguel ‘Josito’ Ortega nombrado en febrero de 2014.

 

MEDALLAS DE LA CIUDAD

 

Los últimos tres títulos que concede el Consistorio para reconocer el buen hacer de algún vallisoletano o entidad ilustre podrían compararse con un podio. Y es que a fin de cuentas se trata de las tres Medallas de Oro, Plata y Bronce, cada una para una ocasión. Sin ir más lejos, el último en colgarse la medalla, en sentido figurado, ha sido el cuerpo de Bomberos de Valladolid (en la imagen el alcalde Óscar Puente en la entrega) por sus quinientos años de servicio, que se dice pronto.

 

“Podrá concenderse la Medalla de Oro a aquellas personas o entidades que concurran con carácter muy sobresaliente los méritos señalados en el artículo 1”. ¿Lo recuerdan, el que habla de los beneficios y servicios prestados? ¿Lo merecían los Bomberos? Pues después de tantos años de jugarse la vida por Valladolid y sus habitantes, probablemente.

 

La Medalla de Plata y de Bronce vienen a simbolizar también un grato trabajo, pero como es evidente de menor calado y beneficio para la ciudad. La primera está destinada a aquellos que “siendo sobresalientes, no sean tan acusados como exigidos por la concesión de la Medalla de Oro”, mientras que la de Bronce se queda simplemente en entregársela a quienes “concurran méritos relevantes”. Una vez más aparece la subjetividad en el escenario, en función de los términos.

 

Y visto lo visto... ¿se ve usted capaz de ser ciudadano reconocido en Valladolid? Y es que no solo puede ser el alcalde o el área de Alcaldía quienes propongan a personas o entidades, sino que “por iniciativa de quinientas personas, vecinos de la ciudad y mayores de edad” se puede plantear alguno de estos premios.