¿Qué hago con mis juanetes?

Los juanetes, también conocidos como 'hallux abductus valgus' en su término científico, es un problema común entre la población, tanto que ocupa los primeros puestos en las listas de espera para cirugía junto a los problemas de varices.
 

 

Los juanetes son un problema que debe ser tratado porque de no hacerlo puede tener consecuencias graves para el que lo sufre, ya que es causa de dolor y, en los casos más extremos, de discapacidad física. Además, más allá de salud general, afecta al funcionamiento social y la salud mental al desgastar la calidad de vida del que los sufre.

 

Para eliminar falsos mitos sobre este problema y aclarar sus causas y tratamientos, el doctor Luis A. García-Lomas, traumatólogo del Hospital Vithas Nuestra Señora de América explica las causas y los posibles tratamientos: 

1.- ¿Qué son los juanetes?    

 

En realidad hablamos de juanetes en las deformidades del primer dedo del pie cuando este término se refiere solamente a la protuberancia que se produce en el borde interno del pie a nivel de la cabeza del primer metatarsiano. El término hallux abductus valgus es mucho más correcto y hace justicia a la complejidad de este proceso. Y es esta complejidad la que justifica la necesidad de elegir correctamente el tratamiento preciso y que sea realizado por por un profesional experimentado.

 

2.- ¿A quién afecta?    

 

Son un problema que afecta mucho más a mujeres que a hombres, tiene un componente genético (no en la transmisión del juanete en sí, sino en la transmisión genética de tipologías y deformidades del pie que promueven o facilitan el juanete) y son más frecuentes en pie con deformidades previas.

 

3.- ¿Por qué se desarrolla?   

 

Existe además una relación directa entre el uso de calzado con tacón alto y punta estrecha con el desarrollo de este proceso. Desde el punto de vista profesional se ha asociado a aquellas ocupaciones que requieren solicitación de fuerzas muy altas sobre el antepie como es el caso de los bailarines. Son frecuentes entre las personas con pies planos y cavos. 

 

Pero también el juanete tiene su origen en la forma de caminar. Las personas que tienen tendencia al pie valgo (meter el pie hacia adentro al caminar) incrementan su incidencia de juanetes. Hoy en día podemos valorar este factor mediante estudios biomecánicos de la marcha. 

 

4.- ¿Cómo se diagnostican?   

 

Por una u otra causa, la deformidad va progresando hasta que la desviación del primer dedo hacia los demás dedos del pie, el crecimiento de la protuberancia y el desarrollo de una bursitis en esa zona comienza a provocar dolor y a dificultar la marcha normal de quien lo padece. Además, la presión del calzado sobre esta zona se hace cada vez menos soportable. 

 

El diagnóstico de este proceso es muy sencillo para cualquier especialista, pero es recomendable un estudio radiográfico para valorar el ángulo que los huesos del pie forman entre sí, y poder de esta forma planificar el tratamiento correcto.

 

5.- ¿Cuál es el mejor tratamiento?    

 

Al inicio del desarrollo de los juanetes, pueden ser útiles algunas medidas preventivas como el uso de calzado ancho, plantillas adecuadas y/o espaciadores interdigitales. 

 

Pero en casos establecidos, especialmente si existe dolor permanente, impide realizar las actividades de la vida cotidiana, presenta enrojecimiento o existen antecedentes diabéticos, hay que acudir a un profesional con experiencia. Los juanetes no son todos iguales y cada uno requiere de una planificación quirúrgica individualizada.

 

Hay más de un centenar de técnicas quirúrgicas para corregir esta deformidad, y cada una corresponde a un tipo de pie, a un grado de deformidad, a una demanda funcional diferente y así hasta completar todos los factores posibles que pueden coexistir con el juanete.

 

De la indicación correcta de la cirugía, su adecuada planificación y su correcta técnica dependerá el éxito del tratamiento. Corregir quirúrgicamente un juanete no significa olvidarse para siempre de él. Va a requerir cuidados posteriores continuos. Si operamos un juanete y el paciente sigue pisando mal o empleando calzado inadecuado, el éxito del proceso se verá comprometido.