¿Qué ha cambiado en Valladolid desde la llegada de Óscar Puente a la Alcaldía?

Óscar Puente, ya como alcalde de Valladolid, tras el pleno de investidura el pasado 13 de junio. A.MINGUEZA

A la espera de resultados que puedan medirse a medio o largo plazo, el Ayuntamiento ya ha suprimido la tasa de basuras, ha erradicado la guardia montada y ha mejorado relaciones con colectivos y asociaciones de la ciudad.

El pasado lunes, 13 de julio, se cumplía un mes desde que el nuevo alcalde de Valladolid, Óscar Puente, se hiciera con el bastón de mando que le daba plenos poderes en el Consistorio, gracias al apoyo de Sí se puede y Valladolid Toma la Palabra. Se ponía así punto y final a nada más y nada menos que veinte años de Gobierno municipal del PP, al mismo tiempo que se abría un nuevo capítulo en la historia de la ciudad.

 

Pero, ¿qué ha cambiado desde entonces? ¿Realmente Valladolid ha empezado a dar un vuelco como prometía el líder del PSOE y ahora primer edil? Muchas eran las promesas de Óscar Puente, nada menos que 322 puntos de programa electoral, por no hablar de las exigencias de Sí se puede y Valladolid Toma la Palabra, a las que el alcalde deberá atender a cambio de haber recibido su apoyo para gobernar. Comencemos el repaso.


 

Supresión de la tasa de basuras: Era la primerísima medida prometida por Puente, y nada más confirmarse que sería alcalde, dejó patente que esta tasa consideradas injusta por muchos ciudadanos de Valladolid desaparecería para 2016. El dinero de las de 2013, 2014 y 2015, ya pagado, parece complicado de recuperar.

 

Relación con asociaciones y colectivos: La Federación de Asociaciones de Vecinos Antonio Machado, que engloba a 22 asociaciones de la ciudad, lo hacía ver de manera pública. “Parece que Valladolid ha despertado de repente”, incidía su presidenta. Son muchos los colectivos y asociaciones que se alegraron con la marcha de De la Riva, tales como Stop Desahucios, la unión de LGTB+ o los sindicatos de trabajadores. Todos ellos aseguran sentirse más identificados con el nuevo Gobierno y ya han tenido contactos con los respectivos concejales para sus diferentes intereses.

 

Izado de la bandera gay: Precisamente de la mano del anterior epígrafe, Ayuntamiento y Diputación lucieron con la bandera de color arcoiris en sus balcones el pasado 26 de junio, algo que jamás se había llevado a la práctica en las cinco anteriores legislaturas con León de la Riva. Óscar Puente ofició su primer matrimonio entre dos hombres precisamente este viernes.

 

Adiós a la policía montada: Lo confirmaba el concejal de Movilidad y Seguridad, Luis Vélez, hace apenas unos días. Óscar Puente siempre criticó desde la oposición el excesivo coste de una policía que tampoco ofrecía grandes resultados, de manera que desde este 30 de agosto será historia en Valladolid. Se plantea la posibilidad de la policía en bicicleta, uno de los puntos del programa del PSOE, pero no está confirmado.

 

El bolardo asesino desaparece: Fin a la que ha sido la pesadilla de muchos conductores. Los bajos de más de cuarenta vehículos han probado en los últimos años el frío metal del bolardo de la calle Manzana que da acceso al parking de la Plaza Mayor, pero con Puente esto se ha acabado. Era otra de las medidas que tenía entre ceja y ceja el nuevo alcalde, de manera que el bolardo, si bien no se ha retirado, ya descansa de manera permanente en su cubículo.

 

Puertas abiertas en el Ayuntamiento: Se trata tan solo de una medida simbólica, pero por las puertas principales del Consistorio no podían entrar los ciudadanos, que debían hacerlo a través del lateral de la calle Manzana. Ahora quien quiera ya puede acceder por los enormes portones que dan a la Plaza Mayor.

 

Baloncesto Valladolid: Uno de los puntos controvertidos, pues pese al cambio de Gobierno el club deportivo tiene muy complicada su subsistencia debido a sus mastodónticas deudas. El total a pagar, según desveló el primer edil acompañado del concejal de Deportes, Alberto Bustos, es de más de seis millones y medio de euros. Además los potenciales ingresos que pueda tener el club están embargados por Hacienda y el presidente Sunil Bhardwaj acaba de confirmar su dimisión. El club podría liquidarse el 25 de agosto, día de la Junta de Accionistas.

 

Soterramiento: Otro tema complicado toda vez que Puente, de la mano del concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, ha pensado ya una alternativa para la idea de soterramiento que tenía pensado León de la Riva. El Ayuntamiento debe ya 100 millones por un proyecto que ni se ha iniciado, y a día de hoy la venta de suelo parece complicada. Eso sí, el alcalde se ha plantado y asegura que si este no saliera adelante finalmente, el Ayuntamiento no pagaría esos 100 millones que adeuda dejando el papelón a Adif y al Ministerio de Fomento.

 

Comedores escolares: Otro de los logros personales de Óscar Puente en este arranque de legislatura, idea que también propusieron Valladolid Toma la Palabra y Sí se puede. Dos comedores prestarán servicio de comida durante las vacaciones, con el objetivo de que aquellas familias con problemas económicos puedan dar al menos una comida al día a sus retoños. Teniendo en cuenta que Puente tomó el poder el 13 de junio, la medida se ha realizado a toda velocidad y para vacaciones venideras se revisará en condiciones.

 

Campus de la Justicia: Ante la idea del Partido Popular, que pretendía instalarlo en el barrio Girón, Manuel Saravia y Óscar Puente prefieren llevarlo a la zona del colegio El Salvador, junto a San Pablo. La cosa no está fácil, pues según desveló el propio Puente el Ministerio de Justicia debería pagar dos millones y medio al Ayuntamiento para el cambio de terrenos entre el propio Consistorio, que daría la zona de los actuales Juzgados en Angustias, al propio Ministerio a cambio de la parcela en Girón. Puente asegura que como el Ministerio no paga ese dinero, demuestra que no tiene interés en que se haga dicho campus todavía. De hecho desde el Gobierno no se ha dado ninguna subvención este 2015 para ello.

 

Revisión de sueldos públicos: Tema polémico entre PSOE, Valladolid Toma la Palabra y Sí se puede. Deberían fijarse definitivamente a finales de este mes, en una ponencia para la Reforma del Reglamento Orgánico en la que debatirán todos los partidos del Ayuntamiento. El PSOE opta por mantener los sueldos que tenía el anterior Gobierno del Partido Popular, lo que viene a significar casi 83.000 euros brutos para el alcalde (82.944 euros), mientras que Sí se puede y VTLP abogan por dejarlo en 1.935 euros al mes en el primer caso y 45.000 anuales en el segundo.