Pymes y autónomos pagan el doble de intereses por sus préstamos que las grandes empresas

La crisis ha supuesto "un claro fenómeno de exclusión financiera" por la imposibilidad de acceso al crédito para muchos autónomos y pequeñas empresas.

Las diferencias de tipo de interés que pagan las sociedades no financieras es de un 116% entre los autónomos y pequeñas empresas y las grandes empresas, según un estudio sobre la evolución financiera en España realizado por la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) en base a los datos facilitados por el Banco de España y el Banco Central Europeo (BCE).

 

Así, el tipo de interés en septiembre de las nuevas operaciones financieras fue, en el caso de los préstamos y créditos de menos de un millón de euros, del 5,39% (los mayoritariamente solicitados por autónomos y pequeñas empresas), mientras que el tipo de interés de los créditos y préstamos nuevos de más de un millón de euros (los utilizados por las grandes empresas) fue del 2,50%.

 

Según UATAE, la crisis ha supuesto "un claro fenómeno de exclusión financiera" por la imposibilidad de acceso al crédito para muchos autónomos y pequeñas empresas, que han sido "expulsados" del mercado financiero y ha agrandado las diferencias entre los costes financieros de  autónomos y pequeñas empresas y las grandes empresas.

 

En este sentido, en diciembre de 2007, cuando la crisis ya comenzaba, los tipos de interés de los créditos y préstamos de más de un millón de euros eran del 5,50% y para operaciones de menos de un millón del 6,32% lo que suponía una diferencia del 15%.

 

A partir de ese momento, según UATAE, las diferencias comienzan a aumentar llegando a diciembre de 2011 con una diferencia del 54%: un total de 3,51% de tipo de interés para los de más de un millón de euros y 5,39% para los de menos de un millón de euros.

 

Para María José Landaburu, secretaria general de UATAE, es "muy importante no olvidar que esta discriminación está suponiendo un grave perjuicio para el conjunto de economía productiva". A su entender, resulta "difícil imaginar, si no hay una mejora considerable del crédito a las pequeñas empresas y a los autónomos, una salida cercana de la crisis económica".