Puente ve "ilógico" que el Ayuntamiento de Valladolid contribuya al pago de unos talleres "que son de Renfe"

El alcalde sigue a vuelta con el tema y asegura que pondrá "pie en pared" si eso ocurre sin la garantía del soterramiento.

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha asegurado este jueves que el Ayuntamiento no puede "avalar un céntimo de euro" de la deuda que tiene pendiente de devolver la Sociedad Valladolid Alta Velocidad porque entiende que corresponde a una obra que "no tiene relación con el soterramiento" y ha aseverado que pondrá "pie en pared" si se les obliga a correr con los costes de la obra de los nuevos talleres de Renfe.

 

Así se ha expresado este jueves el primer edil socialista después de reconocer que Adif y Renfe han dado una respuesta "poco favorable" a la propuesta de viabilidad planteada por el concejal de Urbanismo de Valladolid, Manuel Saravia, que plantea que la obra "estrictamente ferroviaria", en referencia a los nuevos talleres del páramo de San Isidro, la paguen las entidades dependientes del Ministerio de Fomento con una cantidad que ronda los 150 millones de euros.

 

Según el alcalde, la ciudad "no puede tener que pagar la operación ferroviaria" realizada hasta ahora sin contar con la "certeza" de que en un futuro se pueda abordar el soterramiento. "Si eso no sucede, el alcalde pone pie en pared", ha recalcado.

 

"Cuando esté el contador a cero hablamos de cómo hacemos soterramiento y quién pone el dinero", ha añadido Puente, quien ha advertido de que sería "una utopía" pensar en la "hipotética operación del soterramiento" si el Ayuntamiento tiene que participar en la devolución de la deuda de 404 millones de euros.

 

"El ayuntamiento de Valladolid no puede avalar un céntimo de euro de una deuda que se corresponde con una obra estrictamente ferroviaria", ha añadido el regidor, que ha considerado que la obra de los Talleres "no tiene relación" con el soterramiento y ha recordado que en su día el Consistorio "se embarcó" en la operación con la finalidad de que se construyera el túnel para las vías.

 

En este sentido, ha abogado por tener claro que antes de plantearse cómo hacer el soterramiento se debe resolver el problema de la deuda de 404 millones de euros, de la que según el contrato firmado en 2011 al Ayuntamiento le correspondería el 25 por ciento de acuerdo con su porcentaje de participación en Valladolid Alta Velocidad. "Mientras eso no se solvente, no se puede avanzar", ha subrayado.

 

Puente ha insistido en que lo "razonable" es que si Renfe va a ocupar unos talleres "en octubre" después del desembolso por parte de la Sociedad de 200 millones de euros "más 100 millones de costes financieros", lo pague y se ponga "el contador a cero", mientras que ve "ilógico" que el Ayuntamiento contribuya al pago de unos talleres "que son de Renfe".

 

Eso sí, ha añadido que el operador ferroviario y Adif podrían recuperar ese desembolso cuando se comiencen a vender los terrenos urbanizables que quedarían liberados con el soterramiento de las vías.

 

El alcalde ha recordado que en la ultima reunión técnica de la Sociedad se conoció que el coste de la conocida como 'Operación Rogers' para el soterramiento se ha incrementado a 1.300 millones de euros, incluidos los 404 que ya se deben, por lo que se ha preguntado "de dónde" se podrá obtener ese dinero.

 

El plazo de gracia concedido por las entidades financieras para la devolución del primero de dicha deuda expira el 30 de septiembre, por lo que Puente se ha preguntado "cuál es la alternativa" si a falta de poco más de un mes Renfe y Adif "están en lo mismo que hace seis meses, que el Ayuntamiento tenga que pagar" una deuda que defienden que se avaló mediante un documento --comfort letter-- suscrito irregularmente por el exalcalde del PP, Francisco Javier León de la Riva.

 

Finalmente, ha señalado que la nueva fecha que, según los sindicatos, se aporta para el inicio del traslado de la carga de trabajo a los nuevos talleres de Renfe, el 1 de octubre, es posterior a ese 30 de septiembre, por lo que ha manifestado la sospecha de que pueda servir como "excusa para decir que el traslado de talleres no se hace porque no ha habido acuerdo" en la Sociedad Alta Velocidad.