Puente pide no limitar la responsabilidad de la comfort letter del soterramiento a De la Riva

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, y el actual concejal de Urbanismo, Manuel Saravia. A.MINGUEZA

El alcalde, después de la reunión del Consejo Valladolid Alta Velocidad de este martes, asegura que en la carta que valió para pedir el préstamo a los bancos no solo dio conformidad el ex regidor.

El caso soterramiento se enrevesa, se vuelve más complejo todavía. Después de que este martes se reuniera el Consejo de Valladolid Alta Velocidad –compuesto por Ayuntamiento, Junta de Castilla y León y Ministerio de Fomento en representación de Renfe y Adif- y no se llegara a ninguna conclusión clara hasta la semana que viene, este miércoles el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha sido preguntado por una de sus armas, la comfort letter que firmó De la Riva en enero de 2011.

 

¿Y qué tiene esta carta? Sencillo. En ella el ex alcalde dio su beneplácito por medio de su firma al último préstamo que dieron los bancos en dicho año como si fuera un aval, pero esto resultó ser presuntamente ilegal, porque ese escrito tendría que haber sido aprobado en el Pleno Municipal. Por ello, si los bancos reclamasen por las malas los algo más de 100 millones que el Ayuntamiento de Valladolid tendría que haber pagado el 1 de enero, Puente señalaría a De la Riva diciendo que ese aval para el préstamo no se tramitó como debería... algo que salpicaría de lleno al ex regidor.

 

“No es descartable”, repitió Puente este miércoles al ser preguntado por la posibilidad de hacer uso de esta comfort letter, algo que ya declaró el martes. Pero esta hubo novedad, ya que no solo se habló de De le Riva. “Había personas del equipo de Gobierno que estaban dentro del Consejo de Administración de la Sociedad Alta Velocidad. Estas cosas yo no las sabía. Tenían un acceso a esa información, de procesarla y conocerla”, vamos, que esa comfort letter tenía la firma de De la Riva, pero que gente de su equipo de Gobierno pudo estar por medio a la hora de tramitarla, por lo que la responsabilidad ya no sería solo del ex primer edil.

 

“Cualquiera que se ponga a ver esto con un poco de calma, verá que el abanico está muy abierto. Centrarlo en De la Riva no sería riguroso ni justo”, hizo ver Puente, rompiendo una lanza a favor del que fue su rival político.

 

“Sí es verdad que el firmante es el anterior alcalde, pero ceñir o limitar la responsabilizadas al alcalde no sería ni prudente ni riguroso. En este tema vamos a tratar de ser muy cautos. Una cosa es que se haya firmado prescindiendo del procedimiento y otras es cuáles son las consecuencias y para quién. Que el firmante sea de la Riva no hace que sea el único responsable ni exclusivo, habría que ver qué procesos se han seguido para que la firmara. No querría que esto se viera como una acción del Ayuntamiento contra una persona concreta, porque no es así”. Lo nunca visto. Puente defendiendo a De la Riva, o más bien apelando a un posible reparto de responsabilidades.

 

“Los papeles no aparecen en la mesa del alcalde por ciencia infusa, no me lo creo”, siguió el socialista, una vez más dando a entender que alguien sería quien le diría a De la Riva que podía firmar sin mayores contratiempos.

 

¿Pero entonces cuál es la situación? Los servicios jurídicos del Ayuntamiento siguen estudiando en su totalidad el contenido y proceso de la mencionada comfort letter, mientras en el horizonte sigue la nueva reunión del Consejo Valladolid Alta Velocidad del jueves 25 de febrero. “Se tomarán las decisiones en defensa de lo público, teniendo en cuenta que para el Ayuntamiento de Valladolid la situación es muy complicada, porque ese documento en principio le compromete a pagar 101 millones de euros que no están computados de deuda y que supondrían unos problemas de funcionamiento ordinario prácticamente insalvable”, cerró Puente. Para entonces, las cosas deberían esclarecerse aunque sea un poco, para bien o para mal.

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