¿Pudo una ‘triquiñuela’ electoral quitarle la posibilidad de Gobierno al PP en Valladolid?

Los dos sobres de Ciudadanos y de CI – Ciudadanos de Centro Democrático, prácticamente idénticos. EL PAÍS

CI-CCD, partido muy parecido a Ciudadanos en las papeletas, pudo rascar votos a la formación naranja, que de haber tenido un tercer concejal hubiera podido pactar para la mayoría del PP.

El mundo político es caprichoso en muchas ocasiones. Ya se encargan los propios protagonistas de recordarlo; hasta el último voto es importante y puede cambiar el destino de un municipio, ciudad o comunidad autónoma. Una simple promesa electoral, una visita a un barrio o un mitin pueden ser el granito de arena que finalmente acabe convirtiendo una candidatura en un equipo de Gobierno. Pero, ¿es posible que te voten por error? Sí, sí, por error. Y es que unos cuantos votos pudieron arrebatarle una posible mayoría absoluta al Partido Popular de Valladolid, encabezado por Javier León de la Riva.

 

Todo comienza con la presentación de la candidatura de Pedro Arias, constructor que se convirtió en cabeza de lista de la formación llamada Candidatura Independiente – Ciudadanos de Centro Democrático en Valladolid, con las siglas CI – CCD. Aunque en realidad estas siglas parecen no haber terminado de convencer al partido antes de las elecciones.

 

Desde que comenzó para ellos una pobre campaña electoral, con tan solo unos carteles repartidos por la ciudad, se han mostrado al potencial votante con un logotipo muy parecido al de la formación Ciudadanos, encabezada a nivel nacional por Albert Rivera y en la ciudad de Valladolid por Jesús Presencio. La CI de 'Candidatura Independiente', en apariencia como la abreviatura de C’s que ha venido usando el verdadero partido de Ciudadanos, seguido del nombre en grande de Ciudadanos y, la última parte de 'Centro Democrático', en letra pequeña, casi escondida. No hace falta decir que la posibilidad de confusión entre uno y otro partido es una realidad.

 

De hecho, el propio Jesús Presencio lo denunciaba estos días, viniendo a decir que se estaba tratando de sacar provecho del éxito de una formación con más fuerza a nivel nacional como es Ciudadanos. Incluso en Valladolid hubo denuncias de un partido a otro ante la Junta Electoral, pero con poco resultado.

 

La cuestión es que al final ambos partidos se presentaron así a los comicios, y ahí es donde pudo darse el desastre para Javier León de la Riva. Mientras que CI – CCD sacó en las elecciones de 2011 hasta 4.488 votos, apenas un 2’66% del total, en este 2015 los de Pedro Arias alcanzaron los 6.749, casi rozando un concejal de los veintinueve del Ayuntamiento de Valladolid. Todo esto, siendo un partido casi desconocido para los votantes. Ciudadanos, por su parte, ha obtenido dos concejales gracias a 12.655 papeletas electorales.

 

Y aquí llega la duda. ¿Cuántos de estos 6.749 electores de CI – CCD votaron por error a Pedro Arias cuando en realidad pretendían dar su confianza a Jesús Presencio? Una cifra completamente imposible de dilucidar. Quizá muchos, a lo mejor pocos, quién sabe si ninguno.

 

El dilema está servido, por que si Ciudadanos hubiera obtenido más votos en Valladolid, podría haber llegado a los tres concejales. Tres, más doce del Partido Popular que en su hecatombe cayó desde los diecisiete, suman quince. Justo para la mayoría absoluta. ¿Hubieran pactado ambos partidos para el gobierno de los populares? Esa es otra duda que tampoco tiene mucho sentido plantearse ya.