Pucela y Elche lo dejan para mejor ocasión (0-0)

TRIBUNA

En un encuentro tan frío como insufrible, los dos equipos apenas gozaron de ocasiones en todo el partido y el vencedor de la eliminatoria se conocerá en el Martínez Valero.

Ficha técnica:

 

0 – Valladolid: Dani Hernández; Carmona, Samuel, Valiente, Peña; Rubio, Timor, Bergdich, Jorge (Mojica, min.62), Omar (Óscar Díaz, min.74) y Guille Andrés (Dani Vega, min.69).

 

0 – Elche: Tyton, Damián Suárez, Roco, José Ángel, Edu Albacar; Rodrigues (Víctor Rodríguez, min.69), Pasalic, Mosquera, Fayçal Fajr, Coro (Adrián, min.87) y Cristian Herrera (Álvaro, min.74).

 

Árbitro: Pérez Montero (comité andaluz). Mostró tarjeta amarilla al local Omar (min.70) y al visitante Damián Suárez (min.68).

 

Incidencias: Partido correspondiente a la ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio José Zorrilla ante 4.687 espectadores.

Una vez más el Pucela se dejó llevar por la tentación del 0-0, con la diferencia de que en esta ocasión lo hizo en Copa. El resultado en cuestión, ante el Elche en Zorrilla, deja la eliminatoria de dieciseisavos en el aire, de manera que se conocerá al vencedor en el Martínez Valero dentro de dos semanas.

 

Y es que el Real Valladolid sigue en crisis de juego, por mucha Copa que sea lo que se vio este martes en Zorrilla. Con muchos suplentes, Rubi decidió dar chance a los canteranos Xavi Carmona en el lateral derecho, Jorge Hernández en la mediapunta y a Guille Andrés como delantero, además de a Omar por la izquierda, pero no hubo grandes resultados, precisamente.

 

Es más, el Pucela fue incapaz de trenzar tres jugadas seguidas de peligro en la primera mitad. Un Elche que vino a pasearse y a ver qué sacaba tampoco estaba por la labor del fútbol espectáculo, y a pesar de que Escribá aseguró que no haría probaturas, lo cierto es que sí alineó a varios poco habituales que, para el caso, tampoco fueron capaces de darle mordiente a un frío partido.

 

Así transcurrieron los minutos de una primera parte anodina, sosa, descafeinada. De esas en la que se acaban los calificativos y en la que los algo menos de 4.700 valientes que se dieron cita en la grada de Zorrilla fueron los mejores por el simple hecho de aguantar semejante bodrio. Guille Andrés, mientras, se desesperaba en punta ante la falta de balones que Timor y Álvaro Rubio eran incapaces de hacer llegar. Y es que el Pucela, no vale la excusa de ser Copa, seguía sin ideas. Algo tenía que cambiar en los segundos cuarenta y cinco minutos.

 

Pero no. No fue así. Quiso el Pucela hacer un amago de salir batallador, y como muestra a punto estuvo Jorge Hernández de batir a Tyton con un disparo que despejó el portero a córner, pero no fue más que un espejismo. Si bien los de Rubi intentaron estirar líneas, se quedó solo en eso, un amago, y el divertimento se volvió de nuevo un auténtico aburrimiento.

 

Ni siquiera los ilicitanos se decidieron a darle un poco de picante a la eliminatoria. Tyton terminó por convertirse en el héroe de la noche al taponar lo poco que propuso el Valladolid, mientras que la presión del equipo se convirtió en un auténtico desastre que terminaba por separar el centro del campo de los delanteros. Un despropósito que se unió al del Pucela, desaparecido en combate, que terminó por llevarse los pitos de su afición por su puro conformismo.

 

Así, un 0-0 falto de emoción y sangre con el que los dos equipos esperan encontrarse con el premio del Barcelona dentro de dos semanas, con la vuelta en el Martínez Valero. Pero eso será otra historia. Ahora, el Valladolid ya solo piensa en recuperar sensaciones y juego ante el Recreativo.