Proyecto Hombre reclama implicación para la "complicada" pero fundamental inserción laboral de drogodependientes

TRIBUNA

Insiste en la necesidad de un mayor esfuerzo para la prevención de consumo de alcohol y otras drogas en jóvenes.

La Fundación Aldaba-Proyecto Hombre ve necesaria una mayor conciencia social y políticas sociales en empresas a través de la Responsabilidad Social Corporativa para lograr la inserción laboral de drogodependientes que han pasado por un tratamiento y se encuentran el proceso de rehabilitación, dado que actualmente es un objetivo "muy complicado" aunque "prioritario".

 

Así se ha expresado la directora de la Fundación, María Paz de la Puente, quien ha incidido en que mientras hace cuatro o cinco años estas personas encontraban un trabajo de manera prácticamente instantánea, hoy en día es "muy complicado" y supone un "desafío importante".

 

De la Puente, durante la presentación de la memoria de actividades de 2013 de la Fundación con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas (este 26 de junio), ha señalado que actualmente la rehabilitación, aunque se haya hecho "muy buen trabajo", no vale para "casi nada" si no se incorpora la inserción laboral, ante la posibilidad de que las personas drogodependientes, que no tienen un mínimo ingreso, puedan volver a consumir.

 

A este respecto, ha incidido en que se trata de personas con escasa formación, que han trabajado donde han podido y que antes encontraban trabajo en el sector servicios, construcción u hostelería, pero ahora no, y por ello reclama lugares para que estas personas puedan trabajar.

 

Precisamente entre los retos para este año de la Fundación está consolidar la línea de intermediación laboral, para lo que cuentan con un Servicio de Orientación Laboral que en 2013 atendió a 80 personas, pero sólo 25 de ellas lograron encontrar trabajo.

 

Aún así, De la Puente ha destacado la "ventaja" con la que se cuenta en Valladolid, donde un empresario vinculado a la Fundación -que no quiere darse a conocer- comenzó a ofrecer trabajo a estas personas, con las que continúa dado el buen resultado obtenido.

 

Además, ha explicado que es un colectivo "dispuesto a trabajar en lo que sea y en las condiciones que sean" dada la necesidad que tienen, pero sin mucha formación o experiencia laboral "su reinserción es muy complicada".

 

ALCOHOL EN LOS JÓVENES

 

Por otro lado, la directora de la Fundación Aldaba-Proyecto Hombre ha mostrado la preocupación de la entidad por el consumo de drogas entre jóvenes, especialmente alcohol, y el hecho de que no se genere "alarma" por estas cuestiones, al no existir un discurso "alarmista" como hace años con otras drogas, lo que a su juicio "requiere más esfuerzo".

 

Así, ha señalado que en el Proyecto Joven dirigido a jóvenes con usos problemáticos de drogas y sus familias ha permitido la atención en 2013 a 48 jóvenes y 65 padres y madres, aunque con las actividades de formación y sensibilización en prevención incorporaron a sus programas a más de 1.400 padres y madres.

 

Sin embargo, ha augurado que las cifras de atención a jóvenes se dupliquen, ya que en lo que va de año ya se atiende al mismo número que a lo largo de todo el pasado ejercicio mediante un programa que, ha recordado, es el único acreditado por la Junta en Valladolid y que exige trabajar con padres o tutores.

 

De la Puente ha advertido de que hay una alta tolerancia y una minimización del riesgo del consumo de alcohol abusivo, hasta que aparece el cannabis, que es lo que motiva el inicio de tratamiento, que tiene un éxito terapéutico del 90 por ciento en los casos en los que finaliza el programa. Además, se aprecia un consumo de alcohol a edades levemente más tempranas que en el conjunto del país, ya que en Castilla y León la media de edad a la que se produce es en torno a los 13 años y la nacional se acerca a los 14, según ha explicado la coordinadora técnica Ana Macías.

 

Por ello, ha abogado por la detección precoz como cuestión "fundamental", ya que cuanto antes se intervenga más posibilidades de éxito hay. En este marco, considera que el reto está en incrementar la sensibilidad social y acabar con el discurso "ambivalente" porque el alcohol es una droga y causa "una controversia tremenda".

 

TRABAJO EN PRISIONES

 

Otro de los ámbitos destacados del trabajo de la Fundación a lo largo del pasado año se ha centrado en el trabajo en la atención a presos drogodelincuentes, un ámbito en el que se ha fortalecido el trabajo con las prisiones, especialmente la de Valladolid, ha señalado De la Puente.

 

Esta labor se centra en sensibilización y acceder a tratamientos fuera de la prisión por parte de estas personas, que tienen más posibilidades de exclusión, ya que son las que más vinculación con el perfil tradicional de consumidores tienen por su consumo de sustancias, alto índice de delincuencia, una salud complicada y escasas posibilidades de reinserción.

 

La opción para su tratamiento, contemplada en el Código Penal, es la de los centros de rehabilitación, algo que depende tanto de estos centros como de las prisiones. "La prisión está dando un paso al frente y apuesta por la rehabilitación y cumplir las penas en centros externos", ha señalado la directora de la Fundación.

 

Así, a lo largo del pasado año se trabajó con 160 personas en programas intrapenitenciarios y 19 de ellas se han incorporado a programas para el cumplimiento de penas en régimen externo. La comunidad terapéutica ha atendido a 54 personas y el programa ambulatorio Alter a 56.

 

También se ha trabajado en la mayoría de las personas drogodependientes en tratamiento en la comorbilidad psiquiátrica -cuando presentan patología asociada al consumo de sustancias-, circunstancia que obliga al abordaje paralelo de la enfermedad mental y de la drogodependencia.

 

En este ámbito, De la Puente ha señalado que el 30 por ciento de las personas drogodependientes admitidas a tratamiento cuenta con un diagnóstico previo a su ingreso. Estas personas tienen especial vulnerabilidad y riesgo de exclusión, dado que necesitan una tutorización que los familiares normalmente no estén en condiciones de ofrecer, por ello la necesidad de abordar la rehabilitación junto al tratamiento psiquiátrico y la reinserción laboral, sin la cual el éxito de la terapia es muy complicado.

 

Finalmente, la Fundación ha destacado el trabajo llevado a cabo a lo largo del pasado ejercicio en coordinación con otras entidades y agentes sociales para mejorar la eficacia de los servicios que ofrecen. A este respecto, la directora de Aldaba-Proyecto Hombre ha incidido en que Castilla y León "debe sentirse orgullosa" de la red de planes y la prevención que lleva a cabo.