Probamos el nuevo Hyundai i20 Active 1.4 CRDi 90 CV

El nuevo i20 Active es la propuesta de Hyundai para aquellos conductores que buscan un urbano con aspecto de crossover. Nosotros nos pusimos al volante de la versión diésel de 90 CV, que ofrece un consumo ajustado y unas prestaciones más que satisfactorias.

El segmento B de los crossovers está creciendo a pasos de gigante. Tanto es así, que la mayoría de los fabricantes ya tienen su propuesta para cubrir las necesidades de sus potenciales clientes. Uno de los últimos modelos en llegar al mercado, es el i20 Active, que es una versión desarrollada sobre la base del utilitario coreano con carrocería de cinco puertas. Respecto a ésta, la variante Active incorpora una serie de faldones y protectores laterales complementados por las robustas molduras de los pasos de rueda. Además, para dotarle de mayores cualidades prácticas, el techo incorpora dos raíles con acabado plateado.

 

Pero todas las mejoras no se centran en su diseño, ya que Hyundai también ha retocado las suspensiones, no sólo para mejorarlas, sino también para elevar la altura de la carrocería respecto al suelo en 20 mm. Gracias a estas modificaciones, el pequeño modelo coreano gana en polivalencia para adentrarnos, si así lo deseamos, por caminos de manera puntual. No obstante, también es un coche ideal para ‘pelear’ en la selva urbana, ya que podremos librar los cada vez más numerosos badenes que invaden nuestras ciudades y, también, las agresivas rampas que presentan muchos garajes con suma facilidad.

 

POLIVALENTE Y ESTABLE 

 

Su aspecto de SUV no debe engañarte, pues este coche se defiende muy bien en carretera para sorprendernos con un comportamiento dinámico realmente bueno. Las suspensiones, que transmiten cierta firmeza, no resultan secas cuando la carretera no está en perfecto estado, y sí se muestran muy efectivas cuando queremos circular a un ritmo ágil. En ese tipo de condiciones, el i20 Active se muestra muy aplomado y seguro de reacciones en todo tipo de giros. Además, es un coche muy fácil de conducir cuando se superan los límites de adherencia, transmitiendo una gran sensación de tener todo bajo control.

 

La variante diésel, que es la que hemos tenido el gusto de probar, es muy recomendable por consumo y agrado de conducción. Bien es cierto que este pequeño motor de 90 CV y 1.4 litros se le nota algo perezoso en la parte más baja del cuenta vueltas, pero una vez que se superan las 1.500 rpm responde con brillantez hasta las 4.000 rpm. Sea al régimen que sea, es una mecánica que, aunque se hace notar en forma de ruido, no resulta molesta en ningún caso y, además, resulta bastante suave y refinada en todo tipo de condiciones. Por consumo, es un coche muy recomendable por lo poco que gasta. Según nuestras mediciones, el pequeño modelo de Hyundai llegó a conformarse con una media de 5,1 l/100 km en ciclo combinado y sin cuidar especialmente la conducción para ahorrar lo máximo.

 

El motor está asociado a un cambio manual de seis velocidades que cuenta con un escalonamiento adecuado, y un guiado bastante suave para conseguir una conducción lo más fluida posible.

 

AMPLIO Y BIEN ACABADO

 

Su interior es como cualquier i20, aunque se diferencia gracias a los pedales en acabado metálico y la incorporación de dos nuevos colores; el Orange Tangerine –ya disponible en la versión Coupé- y el Morning Blue, que sí es exclusivo de la variante Active. Estas tonalidades no sólo adornan la carrocería, sino que también están presentes en la tapicería, en el pomo del cambio y en el salpicadero.

 

Los acabados están a un gran nivel, tanto es así, que supera al de muchos de sus rivales europeos. Los ajustes entre piezas están muy bien cuidados y, además, todos los materiales transmiten muy buenas sensaciones al tacto y a la vista.

 

Por espacio es un coche muy conseguido en el que se ha aprovechado al máximo las dimensiones disponibles. En las plazas delanteras, como cabe esperar, el espacio está muy bien resulto y la posición al volante es más que correcta. Detrás, destaca especialmente el espacio que hay para las piernas, además de la sensación de amplitud que hay en altura y anchura.

 

Aunque el habitáculo es amplio, tal y como hemos podido comprobar, el volumen del maletero no se ha visto perjudicado. De esta forma, el i20 Active ofrece una capacidad de 326 litros (un muy buen dato) que se puede ampliar hasta los 1.042 litros si se abaten los respaldos de los asientos posteriores en proporción 60/40.

 

Por equipamiento, el i20 Active es uno de los modelos más avanzados de su segmento. Destaca, particularmente, en el campo de la conectividad, donde el urbano de Hyundai ofrece un navegador con acceso a los servicios TomTom LIVE. Este paquete incluye actualizaciones de tráfico en tiempo real, información del tiempo, búsqueda de puntos de interés (POI) y alertas de radares en países seleccionados. La suscripción es gratuita, por un periodo de siete años, a los servicios LIVE con la que el usuario ahorra en torno a 50 euros anuales.