Probamos el Nissan Pulsar

Heredero natural del Nissan Almera y Tiida, el Pulsar es la gran apuesta de la marca japonesa para competir con garantías en el segmento de los compactos. Virtudes no le faltan para plantar cara a cualquiera de sus competidores.


 

Desde 2009, que es cuando llegó a su fin la comercialización del Tiida, Nissan no tenía un representante en la categoría de los hatchback, como dirían los británicos. La marca sí que mantenía su presencia en el Segmento C con el Qashqai, pero se echaba en falta un compacto tradicional en un mercado en el que este tipo de vehículos suelen liderar las listas de ventas.

 

Puede que el Pulsar sea un completo desconocido para muchos usuarios que, cuando se plantean la compara de un vehículo de estas características, tienen en la cabeza modelos como el Renault Mégane, Ford Focus, SEAT león, Opel Astra, Citroën C4 o Volkswagen Golf entre los más importantes. Que el Pulsar sea un desconocido, no quiere decir que sea un producto que esté a la cola de los mencionados, ni mucho menos. El Pulsar es un coche que sorprende cuando lo pruebas y que tiene cualidades para superar a cualquiera.

 

Su diseño, que es similar al de otros modelos de Nissan, y más concretamente al de un Qashqai, es una buena carta de presentación. Por tanto, la puesta en escena es lo suficientemente buena como para no envidiar a otros modelos de la competencia.

 

AMPLIO Y PRÁCTICO

 

Por dentro, es un coche sencillo que no trata de impresionar, pero que hace gala de una presentación impecable. Bien es cierto que los materiales utilizados son más sencillos que los de otros modelos de la competencia, pero también hay que decir a su favor que ofrecen una muy buena presentación, positivas sensaciones al tacto y un ajuste impecable.

 

Lo realmente importante es que, cuando uno se pone a los mandos, nota desde el primer momento que la ergonomía está muy estudiada, que todo está en su sitio y que la ubicación de los mandos es perfecta para manejar todo con sencillez y rapidez.

 

Tanto el volante como el asiento del conductor ofrecen suficientes reglajes como para adaptarnos a los mandos que suma rapidez. Concretamente, el asiento ofrece una amplia regulación en altura, lo que permite que personas de diferentes estaturas puedan adaptarse a la perfección.

 

El volante nos gustó por tamaño, calidad de fabricación y por todos los mandos que incorpora, que están muy bien ubicados y que se manejan de manera intuitiva. El tapizado de piel también transmite muy buenas sensaciones, gracias a su suavidad y terminado.

 

Los asientos de nuestra unidad de pruebas, que respondía al acabado ‘Acenta’, eran de tela. A diferencia de otros modelos de su categoría, el tapizado del Pulsar nos ha parecido más suave y confortable. En cuanto al diseño de los propios asientos, estos aprueban con nota, ya que recogen perfectamente el cuerpo y resultan confortables en todo tipo de circunstancias.

 

Especial mención merecen las plazas traseras, que son de las más amplias de la categoría. Éstas, se ven beneficiadas por la generosa batalla del Pulsar, que alcanza los 2.700 mm. Para mejorar el confort, además de disfrutar de mucho espacio en todas sus cotas, en la plaza central hay un apoyabrazos que facilita el confort en los largos desplazamientos.

 

Pese a que el habitáculo es realmente amplio, el maletero no se ve penalizado. Con 385 litros, ofrece un volumen muy aprovechable y formas regulares. Si es necesario más espacio, los asientos posteriores se pueden abatir para conseguir hasta 1.395 litros. La boca de carga es amplia y el portón se abre y se cierra con muy poco esfuerzo.

 

DOS VERSIONES RECOMENDABLES

 

Hemos podido probar las dos variantes más interesantes de la gama. Estamos hablando de la versión de gasolina 1.2 DIG-T de 115 CV y el Diésel 1.5 dCi 110 CV. Las dos resultan muy recomendables dependiendo del uso que se vaya a dar. A nosotros nos ha gustado, especialmente, la variante de gasolina, que resulta muy agradable de conducir. No sólo es un motor refinado y con un nivel de ruidos realmente bajo, sino que también ofrece una respuesta notable en todo su margen de giro. Por el contrario, el Diésel resulta mucho más ruidoso y menos refinado, aunque, a diferencia de otras mecánicas de la competencia, la de Nissan se sitúa en lo más alto por rendimiento y agrado de uso.

 

Los dos motores responden con un consumo bajo. En el caso del gasolina, según nuestras mediciones y en ciclo combinado, la media se situó por debajo de los 6,5 l/100 km, mientras que en el Diésel, en las mismas condiciones, obtuvimos un registro de 5,2 l/100 km. En ambos casos, los registros son destacables.

 

Cuando nos ponemos en marcha, tenemos la sensación de que estamos al volante de un vehículo de superior precio y categoría. Su calidad de rodadura permite que viajar en el Pulsar sea un placer; apenas se perciben ruidos generados por la rodadura, aerodinámica y motor. Asimismo, las suspensiones absorben todas las imperfecciones de manera notable. Especialmente destaca la versión de gasolina, que es mucho más silenciosa en todas las circunstancias.

 

En marcha, el Pulsar es un coche muy agradable de conducir. Lo es por varios motivos. El primero, es que la suspensión filtra muy bien las imperfecciones del asfalto sin ser excesivamente blanda y sin perder prestaciones en cuanto a estabilidad se refiere. En este sentido, el Pulsar tiene un rodar mucho más refinado y agradable que muchos modelos equivalentes e, incluso, de precio superior. El segundo motivo, es la suavidad de la dirección, de los pedales y del guiado del cambio.

 

Las dos versiones disponían de un cambio manual de seis velocidades. Aunque el tacto era más suave y agradable en la versión de gasolina, en ambos casos ofrecían un funcionamiento y un escalonamiento más que acertado.

 

MUCHO EQUIPAMIENTO Y PRECIOS COMPETITIVOS

 

La gama del Nissan Pulsar está formada por tres niveles de acabado (Visia, Acenta y Tekna). La versión de acceso, que responde a la denominación ‘Visia’ y que está disponible desde 13.900 euros, equipa de serie 6 airbags (frontales, laterales y de cortina), control de estabilidad, control de crucero y limitador de velocidad, fijaciones ISOFIX en plazas traseras, indicador de presión de neumáticos, aire acondicionado, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, asiento conductor regulable en altura, volante multifuncional regulable en altura y profundidad, retrovisores color carrocería y regulables eléctricamente, sistema Stop/Start, pantalla Nissan Drive Assist (Ordenador de viaje con pantalla TFT en color de 5''), Radio CD y conectividad iPod y Bluetooth.

 

El equipamiento del Pulsar se puede completar con elementos muy interesantes como el sistema de navegación, cámara de Visión 360º, faros de LED, llantas de aleación de 17 pulgadas, cristales traseros oscurecidos, Detector de Movimiento, Control del Ángulo Muerto, alerta de Cambio de Carril Involuntario, Sistema de Frenada de Emergencia y Control de Trazada Activo.

 

Noticias relacionadas